MI SELECCIÓN DE NOTICIAS
Noticias personalizadas, de acuerdo a sus temas de interés
Tendrán una participación no mayoritaria en el negocio de pizzas congeladas que actualmente genera US$448 millones anuales
Nestlé y PAI Partners crearán una empresa conjunta para el negocio de pizzas congeladas del gigante alimentario en Europa, en un movimiento destinado a generar mejores ventas.
Las pizzas vendidas bajo las marcas Wagner, Buitoni y Garden Gourmet generan US$448 millones en ventas anuales.
PAI y Nestlé tendrán una participación no mayoritaria en el negocio. La nueva estructura se hace eco de la venta parcial por Nestlé de su negocio de helados a través de una empresa conjunta con PAI, y es un intento de mejorar el rendimiento de la unidad, que ha sufrido un bajo crecimiento. También es un paso hacia la salida de un segmento de menor crecimiento, reforzando el crecimiento orgánico global.
"Hemos analizado a fondo nuestro negocio europeo de pizzas y hemos llegado a la conclusión de que la asociación con PAI ofrece la mejor plataforma para desarrollar todo su potencial", declaró Marco Settembri, directivo de Nestlé.
La reducción de la exposición a los platos preparados tiene la ventaja añadida de reducir la proporción de la cartera del grupo que se considera poco saludable, una cuestión cada vez más importante para los inversores.
La empresa conjunta tendrá su sede en Alemania y dos plantas de producción en Alemania e Italia. Los términos de la operación, que se espera cerrar en el segundo semestre del año, no han sido revelados.
Nestlé anunció el cierre de su fábrica de pizzas Buitoni en Francia tras la caída de la demanda a raíz de un brote de infecciones mortales por E. coli que obligó a retirar productos el año pasado.
La decisión, publicada el martes en el Boletín Oficial de Brasil, exige a ByteDance que elimine los datos recopilados indebidamente
Bloomberg Intelligence puso la lupa sobre firmas de distintos sectores que podrían sorprender al mercado por su crecimiento y riesgos
La acusación de Netanyahu pone de relieve el recrudecimiento de las tensiones desde que comenzó en febrero la guerra de EE.UU. e Israel contra Irán