La cifra de ganancias ha superado las previsiones, gracias al recorte de costes y al negocio de gestión de patrimonios.

Diario Expansión - Madrid

Morgan Stanley ha puesto el punto final a los resultados trimestrales de la gran banca de Estados Unidos, poniendo en evidencia las dificultades que está viviendo el sector para impulsar los ingresos. La situación es especialmente delicada para la banca de inversión, que carece de actividad de consumo para compensar la debilidad de otras áreas.

En el caso de Morgan Stanley, el periodo entre abril y junio se ha cerrado con una caída del beneficio del 10%, hasta 2.200 millones de dólares. Los ingresos sufrieron un descenso del 3%, hasta 10.244 millones de dólares. Pese a todo, la cifra de ganancias ha superado las previsiones de los analistas, gracias al recorte de costes y al negocio de gestión de patrimonios. Esta actividad se elevó un 1,9%, hasta 4.400 millones de dólares, y supone ya el 43% de los ingresos totales. Mientras, Morgan Stanley redujo gastos hasta 2.810 millones de dólares. Los ingresos por banca de inversión bajaron un 13%, hasta 5.113 millones de dólares.

En los seis primeros meses del año, el banco de inversión ha ganado 4.367 millones de dólares, un 10% menos, y ha reducido un 5% los ingresos, hasta 20.530 millones de dólares.

Su competidor Goldman Sachs también recortó ingresos y ganancias en el segundo trimestre, mientras bancos tradicionales como JPMorgan, Bank of America y Wells Fargo lograron elevar ambas partidas gracias a la fortaleza del consumo en Estados Unidos y a la subida de los tipos de interés en 2018.