La entidad analizó 36 economías pero Colombia no se incluyó. Estonia ocupó el primer lugar con un puntaje de 100 sobre 100

Laura Sofía Solórzano C - lsolorzano@larepublica.com.co

Este año ha sido difícil para todas las economías del mundo, sin embargo, unas tienen elementos más fuertes que otras que podrían influir en la recuperación. Tax Foundation lanzó su índice de competitividad fiscal internacional 2020, en el que analizó 36 economías. En los resultados, Estonia quedó en el primer lugar.

La entidad evaluó la política tributaria con las tasas impositivas, la estructuración de los impuestos, los impuestos corporativos, los impuestos sobre la renta de las personas físicas, los impuestos al consumo, impuesto prediales, y el tratamiento de las ganancias obtenidas en el extranjero y puntuó a los países de 1 a 100.

Entre los países analizados solo se incluyeron a dos latinoamericanos: México y Chile, los cuales se ubicaron entre los últimos 10 de la tabla. Por un lado México quedó en el puesto 31 con una muy baja calificación en el item de reglas internacionales de impuestos.

En los puntos positivos que se destacaron está que “las corporaciones pueden deducir los impuestos a la propiedad al calcular la renta imponible”. En cuanto a las debilidades se reseñó que el tiempo promedio de cumplimiento asociado con los impuestos corporativos y al consumo es de alrededor de 100 horas por cada impuesto.

Por su parte Chile quedó en el lugar 35 de la general es decir que solo superó a Italia que se ubica al final del ranking. El país del sur tuvo malos resultados en reglas internacionales de impuestos y en impuestos corporativos. Según la publicación, entre las debilidades están que “los impuestos sobre el trabajo y el consumo son complejos, lo que genera una grave carga de cumplimiento”.

En las fortaleza se resaltó que el IVA se encuentra en el promedio de los países de la Ocde y se aplica a una base amplia. Estonia obtuvo una puntuación perfecta con 100 puntos, para Tax Foundation hubo cuatro características en su sistema tributario que lo hacen líder: en primer lugar, el país cuenta con una tasa impositiva de 20% sobre los ingresos que solo se aplican a los beneficios distribuidos; tiene un impuesto fijo de 20% sobre los ingresos que no se aplican en dividendos personales.

“Los sistemas tributarios más deseables son los que son más transparentes. Es importante lo que tiene que ver con la eficiencia del sistema tributario, que el Estado sepa quién tiene que pagar y cuánto tiene que pagar”, explicó Juan Nicolás Garzón, docente de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad de La Sabana.

En segundo lugar se encontró Letonia, con un puntaje de 84,4 el país se destacó en el rango de impuestos corporativos; luego estuvo Nueva Zelanda con un puntaje de 82,4 y se destacó en el rango de impuestos a la propiedad. En cuarto puesto se ubicó Suiza, con 77,1 puntos, se destacó en la clasificación de impuestos al consumo y, cerrando el top cinco, Luxemburgo con 76 puntos destacando en la misma categoría.

“Los sistemas más eficientes y más deseables son en los que la concentración de los recursos que logra capturar el Estado no están concentrados en pocos impuestos, es decir, que no todo dependa de la renta a empresas o renta a personas, sino que lo que exista sea una gama variada de impuestos que los estados puedan capturar”, explica Garzón sobre los resultados.

Además, explicó que un elemento fundamental que tienen las economías es su credibilidad. “Si la gente le cree al Estado, paga impuestos”, como un símbolo de confianza.

Países que presentaron cambios notorios
Dentro de su nuevo índice, Tax Foundation encontró que algunos países presentaron cambios notorios respecto a 2019, lo que ayudó a mejorar su posición en el ranking. Entre los destacados se encuentra Bélgica, cuya tasa de impuesto corporativo pasó de 29,5% a 25% además de abolir su impuesto sobre el patrimonio; también Francia que ha hecho esfuerzos para reducir su impuesto sobre la renta corporativa de manera programada, por ahora, redujo la tasa corporativa combinada de 34,4% a 32% y Japón, que aumentó su IVA de 8% a 10%.