Los pedidos iniciales de beneficios por desempleo subieron en 8.000 a una cifra ajustada estacionalmente de 216.000 en la semana finalizada el 13 de julio

Reuters

El número de estadounidenses que presentó solicitudes de subsidios por desempleo subió moderadamente la semana pasada, lo que aún apunta a condiciones laborales robustas a pesar de las señales de que la economía se está desacelerando.

Otros datos del jueves mostraron que la actividad de las fábricas en la zona media de la costa este repuntó bruscamente en julio, lo que ofrecía esperanzas a un sector de manufacturas con dificultades.

Los pedidos iniciales de beneficios por desempleo subieron en 8.000 a una cifra ajustada estacionalmente de 216.000 en la semana finalizada el 13 de julio, dijo el Departamento del Trabajo. La cifra estuvo en la mitad del rango promedio de este año de entre 193.000 y 230.000 pedidos.

Los datos de la semana previa fueron revisados para mostrar 1.000 solicitudes de subsidios menos que las reportadas inicialmente. La lectura publicada el jueves coincidió con las expectativas de los economistas consultados.

El promedio móvil de cuatro semanas de las solicitudes iniciales, considerado una mejor medida de las tendencias del mercado laboral porque reduce la volatilidad, cayó en 250 a 218.750 la semana pasada.

En tanto, la industria manufacturera, que representa aproximadamente el 12% de la economía y sufre por una inversión empresarial más débil, un exceso de inventario, la guerra comercial entre Estados Unidos y China, y el debilitamiento del crecimiento mundial, tuvo una luz de esperanza.

Otro reporte del jueves, de la Reserva Federal de Filadelfia, mostró que el índice de condiciones de negocios saltó a 21,8 en julio desde 0,3 en junio. Además, hubo aumentos en las medidas de nuevos pedidos, empleos y envíos.