La empresa decidió volver a atender al público Alemania, Austria y Holanda, donde se han suavizado las restricciones por el Covid-19.

Diario Financiero - Santiago

La empresa española Mango inició ayer su regreso a la normalidad en Europa, reabriendo de a poco algunas de las tiendas en sus principales mercados.

El grupo detalló que fueron 135 los puntos de ventas que empezaron a operar con normalidad para el público y dijo que espera que la cifra aumente en aproximadamente 483 durante el resto de abril, hasta completar los 621 establecimientos en el continente.

La decisión del gigante minorista de ropa de moda se originó luego de que los gobiernos de países, como Alemania, Austria y Holanda, lograran suavizar algunas de las restricciones que mantenían para evitar mayores contagios.

Este no es el caso de su país sede, España, donde las medidas de confinamiento y de paralización del tejido económico “no esencial” se podrían prolongar hasta el próximo 10 de mayo.

Apertura a cuenta gotas

Los primeros países en los que Mango reactivó operaciones fueron Austria y Holanda, donde las autoridades le permitieron abrir cuatro y 16 tiendas, respectivamente.

Durante esta semana, la compañía tiene previsto abrir los 16 establecimientos restantes que tiene en Holanda y otros 42 en Alemania.

A estas reaperturas añadirá las de 27 tiendas en la República Checa, Letonia, Georgia, Chipre y Ucrania. Luego sumará las 62 tiendas de 17 países en los que la pandemia de Covid-19 ha tenido menor impacto, que se incluirá a la lista de lugares en los que Mango no ha cerrado sus establecimientos, como por ejemplo Finlandia, Noruega, Suecia, Corea del Sur, Indonesia y Bielorrusia.

Hay otros 53 puntos de venta en países como China que ya habían logrado volver a operar en las últimas semanas, a medida en que se levantó la cuarentena en las principales ciudades y las operaciones de las compañías empezaron a volver a la normalidad.

Estrategia online

Durante estas semanas en las que su actividad en tiendas físicas ha permanecido prácticamente paralizada en Europa occidental, Mango ha mantenido activa y ha reforzado la venta a través de sus canales por Internet.

Ello le ha permitido adaptar su operatividad a las circunstancias actuales, lo que también incluye el hecho de que ha ampliando el plazo de devolución y ha permitido recoger compras en tienda cuando se lleve a cabo la reapertura.

Al cierre de 2019, la venta online supuso para Mango casi el 24% de su facturación. El pasado ejercicio, la firma elevó sus ventas hasta la cifra récord de 2.375 millones de euros (US$ 2.578 millones), un 6,3% más que en 2018.