El líquido vital llegó a la Bolsa de Nueva York esta semana a un precio de US$486,5 por acre-pie y registró una ganancia de 1,06%

Jonathan Toro - jtoro@larepublica.com.co

El año no ha terminado con sus noticias curiosas o preocupantes y ahora el turno es para uno de los temas más importantes para todo el planeta: el futuro del agua. Recién se conoció que el líquido vital ingresó al mercado de futuros de Wall Street y son varias las preguntas que surgen alrededor de lo que parece un punto novedoso y polémico.

Sin embargo, el modelo de cotización del agua no es nuevo en Estados Unidos y por el contrario es una práctica que desde la informalidad, se viene llevando a cabo entre agricultores de California con anterioridad, bajo el nombre de sistema de riego o concesiones sobre el derecho de uso del agua.

En primer lugar, hay que entender que el mercado de futuros es la realización de contratos de compra o venta de ciertas materias en una fecha futura, que permite pactar desde el presente, el precio, la cantidad y fecha de vencimiento del trato. Es decir, es una herramienta para asegurar la existencia del recurso antes que se pueda dar una posible escasez, como lo explica Álvaro Martín, investigador económico de Bbva.

Teniendo claro este panorama, el agua ingresó al mercado de futuros de Wall Street bajo el índice Nasdaq Veles California Water Index que opera desde 2018 y que es el encargado de marcar los precios de los futuros del agua basado en las cinco principales zonas de California con mayor volumen de transacciones de este tipo.

A la fecha, el agua se cotiza en la Bolsa por un valor de US$486,53 por acre-pie, una medida de volumen utilizada normalmente en Estados Unidos equivalente a 1.233 metros cúbicos. Al cierre de su primer día de operaciones registró una ganancia de 1.06%.

Si bien esta operación solo rige los mercados de futuros en California, donde los precios del agua se han elevado debido a la escasez y el deterioro ambiental, son varios lo que han objetado que esta cotización podría derivar en una crisis en la especulación de precios por parte de los agricultores y los encargados de operar las transacciones, además de ser un modelo que podría replicarse en otras partes del mundo con importantes consecuencias para la democratización en el acceso al recurso natural.

Ahora bien, lo que se estaría cotizando en Wall Street no es el agua como tal y mucho menos el agua de todo el mundo. Esta transacción comprende contratos sobre los derechos de uso del agua, solo en California y por un periodo de tiempo definido.

Es decir, un agricultor que no está usando su agua puede ceder, mediante una licencia administrativa, el uso de ese líquido a otro agricultor para sus riegos en época de sequía en cualquier lugar de California.

LOS CONTRASTES

  • Jorge SazaAnalista Financiero

    “Este hecho implica un mayor trabajo en investigación sobre fuentes hídricas, países, y escuchar la opinión de expertos sobre clima, salud pública e hidrología”.

Finalmente, el analista Jorge Saza piensa que la cotización permite subir el estatus del agua en el mundo y por consiguiente, fomente el cuidado de ella.