.
DEPORTES Los grandes magnates que están revolucionando el mundo del fútbol
sábado, 20 de enero de 2018

Los petrodólares se han convertido en protagonistas del mercado de fichajes.

Expansión - Madrid

Cuando Roman Abramovich compró el Chelsea en 2003, se convirtió en el pionero que allanó el terreno para la llegada de otros propietarios extranjeros en Europa.

Cuando Roman Abramovich compró el Chelsea en 2003, las vitrinas del club apenas albergaban una Liga, tres Copas y dos Recopas de Europa. 14 temporadas después, la sala de trofeos de Stamford Bridge ha tenido que ampliarse para dar cabida a otras cinco Ligas, cuatro Copas, una Champions League y una Europa League.

A lo largo de esta etapa, el oligarca ruso ha invertido más de US$1.837 millones que han servido para hacer del Chelsea, un equipo clásico pero humilde en el fútbol inglés- uno de los clubes más grandes del continente.

Con la perspectiva que da el tiempo, no cabe duda de que Abramovich fue pionero: se convirtió en el primer multimillonario que no trató de especular, sino que invirtió para ganar sobre el césped.

El desembarco de Abramovich en Inglaterra allanó el terreno para la llegada de otros propietarios extranjeros, y cambió el mundo del fútbol para siempre. Real Madrid, Barcelona o Bayern de Múnich son algunos de los supervivientes, pero la mayoría de los clubes de la élite europea ya son propiedad de grandes magnates.

Petrodólares

En la última década, gracias a dos nombres propios: PSG y City. En 2011, Qatar Sports Investments adquirió el Paris Saint-Germain, un equipo acostumbrado a vagar por la clase media del fútbol francés.

Nasser Al-Khelaifi, presidente y director general del club parisino, se consolidó como la cara visible de un proyecto que fue impulsado directamente por el actual emir de Catar, Tamim bin Hamad Al-Thani. Fue él quien creó, en 2005, el Fondo Soberano que gestiona las inversiones de uno de los países con mayor renta per cápita del mundo.

El respaldo de las autoridades catarís se refleja en su ambiciosa hoja de ruta, que pretende cambiar el mapa del poder en el fútbol europeo. El último paso se produjo el pasado verano, con la contratación de Neymar y Mbappé por una cantidad global de más de US$489 millones, que coloca su inversión en fichajes en una cifra superior a los US$1.224 millones en sólo siete temporadas.

Por otra parte, la compañía Abu Dhabi United Group se hizo con el Manchester City en 2008. Desde entonces, su propietario es el jeque Mansour bin Zayed Al Nahyan, miembro de la familia real de Abu Dhabi y ministro de asuntos presidenciales de Emiratos Árabes Unidos.

En su empeño por llevar al City a lo más alto, no ha escatimado en traspasos: su gasto en casi 10 años es el más desmesurado del fútbol mundial. Con un desembolso de US$306 millones de euros en el último mercado de fichajes, el City ya supera los US$1.837 millones en menos de una década.

City Football Group, la corporación creada en 2014 por Mansour bin Zayed para gestionar sus intereses deportivos, ha ido ampliando sus dominios. Así, ha apostado por gestionar otros clubes de distintos países para crear una red que encabeza el Manchester City.

Actualmente, ya controla el Girona, New York City, Melbourne City y el Club Atlético Torque uruguayo, además de una participación minoritaria en el Yokohama Marinos japonés. En los últimos tiempos, las cantidades invertidas por City y PSG han incrementado los rumores de una hipotética penalización por vulnerar el fair play financiero.

Mercado español

A pesar de su gran impacto en la Premier League, el fenómeno de los magnates apenas ha tenido réplica en España. El primer gran movimiento se produjo en 2011, cuando el jeque Abdullah bin Nasser Al Thani, miembro de la familia real de Catar, compró el Málaga.

Tras una potente inversión inicial que llevó al equipo a alcanzar los cuartos de final de la Champions en 2013, el Málaga fue sancionado y excluido de la competición europea durante una temporada por no ajustarse a los estándares marcados por la Uefa. Desde aquel momento, Al Thani tomó la decisión de no invertir más dinero de su bolsillo y el rendimiento deportivo se resintió.

El Valencia, uno de los clubes más laureados del fútbol español, fue adquirido en 2014 por el magnate Peter Lim, procedente de Singapur y propietario de la compañía inversora Meriton Holdings. Lim gastó alrededor de US$244 millones en fichajes en sus primeras tres temporadas, pero su inversión no floreció sobre el césped.

A consecuencia de ello, el club che -que bajo el mando de Marcelino está viviendo un gran momento de forma- trata de subsistir por el momento sin nuevas inyecciones de capital.

En un apartado más modesto, el mexicano Carlos Slim, uno de los hombres más ricos del planeta, decidió rescatar al Real Oviedo de una probable desaparición en 2012.

En los años sucesivos, se estima que ya ha desembolsado unos US$18 millones a través de uno de sus conglomerados de empresas, el Grupo Carso. Otros casos de inversión extranjera en el fútbol español son los de Wanda, que posee en torno al 17% del Atlético de Madrid, y de Chen Yansheng (propietario de Rastar Group) que se hizo con el Espanyol en 2016.

La inversión asiática, de hecho, ha entrado con fuerza en el mercado futbolístico italiano y se ha hecho con dos de sus principales buques insignia, que pasan por horas bajas.

En junio de 2016, el gigante chino Suning adquirió el 70% del Inter de Milán. Tres años atrás, el empresario indonesio Erick Thohir ya había relevado a su histórico presidente Massimo Moratti, tras 18 años en el cargo.

También Silvio Berlusconi se vio obligado a vender su Milan a un consorcio chino, después de presidir el club rossonero durante 31 años. Su nuevo presidente es el empresario Li Yonghong, que aseguró que la inversión en la entidad superaría los US$1.224 millones en tres años.

Uno de los casos más curiosos es el del oligarca ruso Dmitry Rybolovlev, que compró el Mónaco en 2011 cuando se encontraba en segunda división francesa. Tras volver a la máxima categoría, llevó a cabo una serie de traspasos que impactaron al mundo del fútbol, logrando los fichajes de James Rodríguez, Falcao y Moutinho por más de US$183 millones.

No obstante, las ganas de invertir no le durarían mucho a Rybolovlev. En mayo de 2014, el magnate protagonizó "el divorcio más caro de la historia", cuando la justicia le condenó a pagar la mitad de su fortuna (US$3.918 millones) a su ex mujer.

Aunque finalmente la separación se saldó con una compensación menor, el ruso tuvo que subastar una de sus posesiones más preciadas: el cuadro Salvator Mundi, de Leonardo da Vinci. Precisamente, el lienzo se convirtió el pasado 15 de noviembre en la obra de arte más cara de la historia, al ser vendida por (US$450 millones).

MÁS DE GLOBOECONOMÍA

Tecnología 27/09/2021 LinkedIn prueba los eventos en línea pagados como posible nueva fuente de ingresos

LinkedIn, que comenzó a ofrecer planificación de eventos en persona y en línea a través de su plataforma, perfeccionó el sistema durante la pandemia

Energía 27/09/2021 Siete países firman nuevo acuerdo para dejar de construir centrales de carbón

Dinamarca, Chile, Francia, Alemania, Montenegro, Reino Unido y Sri Lanka se suman para poner fin al desarrollo de nuevas plantas.

Tecnología 27/09/2021 Facebook invierte US$50 millones para construir el "metaverso" de forma responsable

Facebook, la mayor red social del mundo, ha invertido en realidad virtual y realidad aumentada, con nuevos hardwares de Oculus VR

MÁS GLOBOECONOMÍA