Un reportaje del Financial Times explica que la iglesia, la pobreza y la política juegan a favor del populismo

Vanessa Pérez Díaz - vperez@larepublica.com.co

Más de un tercio de la población en Argentina, que asciende a 44 millones de ciudadanos, vive hoy en día bajo algún nivel de pobreza. Este dato es uno de los que más llama la atención en el reportaje del periodista Benedict Mander, el corresponsal para América Latina del Financial Times desde 2005, quien se adentró en el Barrio Eva Perón en Buenos Aires, y retrató una realidad poco destacada en medios de comunicación a cinco días de las elecciones presidenciales: el papel de la Iglesia Católica como atizador del peronismo.

Esta tesis está presente en cada uno de los testimonios que Mander reseñó en su artículo, entre ellos varios padres que atienden comedores o refugios en zonas populares de Argentina, pues como dijo Liliana Barreto, una miembro de la comunidad que ayuda uno de los padres entrevistados, “la iglesia termina haciendo lo que el estado debería estar haciendo”.

Y no es para menos. Un párrafo del artículo del Financial Times explica el por qué: “La Iglesia Católica ha estado presente en los barrios bajos de la ciudad desde la década de 1960. Pero después de que Bergoglio se convirtió en arzobispo en 1998, aumentó el número de sacerdotes que vivían en parroquias que habían estado prohibidas incluso para algunos servicios de emergencia (ahora hay alrededor de 40). Él también visitó estas áreas para apoyar el trabajo de los sacerdotes, diciendo: cada vida vale la pena el esfuerzo”.

Loris Zanatta, experto en populismo y catolicismo latinoamericano en la Universidad de Boloni, quien también fue consultado por el corresponsal del Financial Times para este artículo, tiene una visión más crítica de lo que sucede en Argentina, donde califica al peronismo como el “populismo jesuita”.

Refiriéndose al populismo como algo que también se replica en países como Venezuela y Cuba, Zanatta explicó que la pobreza es el núcleo del populismo latinoamericano y esa es la razón por la que esta corriente política vende la idea de que la “los pobres son los custodios de una identidad pura, no corrompida por intereses económicos”.

Esta es la razón, según explicó Zanatta al Financial Times, por la que anunciar que se atenderán las necesidades de los pobres se convierte en una estrategia de éxito en campaña electoral. Sobre esto, Mander puntualizó en su nota: “Zanatta sostiene que ‘en una cultura que santifica la pobreza, es muy difícil eliminarla’. Explica que los pobres ofrecen una ventaja electoral tan decisiva para el peronismo que el partido se ha convertido en una ‘fábrica’ de pobreza. Si los pobres tienen más probabilidades de votar por el peronismo debido a sus políticas de redistribución, entonces le conviene al partido asegurarse de que la mayoría siga siendo pobre y dependiente del Estado. ‘El peronismo vive de los pobres’, dice”.

A cinco días de las elecciones presidenciales la mayoría de los padres o curas consultados para este artículo ya auguran que Mauricio Macri perderá las elecciones, a quien califican de neoliberal, acusan de olvidarse de las clases trabajadoras y de incumplir promesas como reducir la pobreza en barrios marginados en Buenos Aires.

“Como el Estado está ausente, la gente ha aprendido a lidiar con sus propios problemas”, le dijo el Padre Willy a Mander, corresponsal del Financial Times.