Algunas economías del mundo respondieron al efecto provocado por el precio del crudo a través de planes de alivio

Reuters

Las acciones mundiales tocaban máximos de casi seis semanas el martes, ya que los planes de aliviar los cierres por el covid-19 en algunas de las mayores economías ayudaban a contrarrestar un aumento del caos en los mercados petroleros y la advertencia de un alza de créditos malos en HSBC y Santander.

La petrolera BP dijo que sufrió un desplome del 80% en sus beneficios, pero el avance del 1% en los principales índices de Wall Street dejó claro que los inversores parecen más centrados en las noticias relativamente buenas que en las malas.

Los planes para aliviar las restricciones por el covid-19 seguían adelante, las sólidas ganancias del UBS impulsaban a los bancos europeos casi un 6% y los bonos italianos se recuperaban tras evitar una perjudicial rebaja de la calificación crediticia el viernes.

"La confianza general parece más positiva hoy", dijo Michael Hewson, analista de CMC, destacando que los inversores consideran que los picos de las infecciones del coronavirus han quedado atrás en Asia, Europa y Norteamérica. "Están apostando a una recuperación (en la economía mundial) con forma de V".

El avance cercano al 2% en las acciones europeas y el alza de Wall Street hizo que el índice mundial de MSCI ampliara el rebote superior al 25% desde que tocó mínimos de cuatro años el mes pasado.

No obstante, el petróleo seguía sumido en el caos. El West Texas Intermediate en Estados Unidos (WTI), que pasó a negativo la semana pasada, llegó a desplomarse un 20%, pero a las 1333 GMT cedía apenas un 1%.

El referencial Brent llegó a entregar un 5%, pero subía casi el mismo porcentaje más tarde. El barril opera a casi 21 dólares, muy por debajo del nivel en el que hasta los países productores más eficientes pueden equilibrar sus finanzas.

Los mercados estaban a la espera de la conclusión de las reuniones de la Reserva Federal -que empieza el martes y hará público su comunicado el miércoles- y el Banco Central Europeo, que se encuentra el jueves.

Los analistas ven improbable que la Fed apruebe grandes medidas de política, ante la amplitud y profundidad de sus acciones recientes para frenar el daño causado por el covid-19.

El BCE tiene menos espacio de maniobra en las tasas de interés y anunció un enorme programa de compra de bonos. Pese a todo, las disputas y la indecisión sobre un paquete de rescate para la zona euro dejaron a muchos en el mercado con la esperanza de nuevas medidas, tal vez el mismo jueves.

Esta situación dejó atrás al euro, mientras las expectativas de recuperación económica tras la pandemia presionaban al dólar e impulsaban a monedas riesgosas como el dólar australiano.

La libra esterlina ganaba un 0,6%, a 1,25 dólares, superando una presión inicial después de que el primer ministro británico, Boris Johnson, advirtió que es demasiado peligroso relajar el estricto cierre de Reino Unido.