“En lugar de esa forma de V que todos anhelamos y esperábamos, tememos que la V pueda tener un segundo brazo”, dijo

Bloomberg

La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, advirtió que las medidas de contención del coronavirus representan un riesgo claro para la recuperación económica de la región, e instó a los Gobiernos a no poner fin al apoyo fiscal demasiado pronto.

“Si bien hemos visto una recuperación a fines de la primavera, principios del verano, ahora tememos que las medidas de contención que deben tomar las autoridades tengan un impacto”, dijo Lagarde en una entrevista grabada el jueves pasado, que fue publicada el martes en un evento en línea organizado por el Wall Street Journal.

“En lugar de esa forma de V que todos anhelamos y esperábamos, tememos que la V pueda tener un segundo brazo”, agregó, y señaló que la situación se está volviendo particularmente grave en Francia y España.

Los nuevos casos de coronavirus amenazan con una prolongación de la agitación económica causada por la pandemia. Si bien los responsables de política monetaria del BCE han comenzado a replantear sus posiciones sobre si la institución debería agregar estímulo monetario, también insisten en que los Gobiernos deben hacer su parte.

Gabriel Makhlouf, miembro del Consejo de Gobierno, sostuvo el martes que el BCE ha hecho una “contribución muy grande” pero “la política fiscal es absolutamente el actor principal en estas circunstancias particulares”. Habló con CNBC.

Lagarde destacó la importancia de que los Gobiernos y los bancos centrales cooperen.

“Lo que es crítico en este momento es que las políticas fiscales y las políticas monetarias trabajen de la mano y se aseguren de que no tengamos este tipo de efecto de acantilado que tendríamos si las medidas se retiran demasiado rápido”, dijo. “Eso es lo que más me preocupa en este momento”.

El martes, el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, hizo eco de esa percepción y dijo a los legisladores en Madrid que la eliminación anticipada de las medidas fiscales en España y la zona del euro tendría un impacto negativo que “superaría el costo potencial de mantener las medidas hasta que la recuperación muestre suficiente fuerza”.

La mayoría de los economistas prevé que el programa de compra de bonos de emergencia del BCE de 1,35 billones de euros (US$1,6 billones) se ampliará este año, probablemente en diciembre, cuando se publiquen las nuevas previsiones económicas.

Lagarde reiteró que el banco central está preparado para usar todas sus herramientas si es necesario. También dijo que los funcionarios están “muy atentos” al tipo de cambio, luego de que un avance del euro este año dañara la inflación al deprimir los costos de importación.