Santa Sofía forma parte del sitio “Zonas históricas de Estambul” inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco

Ximena González - xgonzalez@larepublica.com.co

Luego de que una decisión de las autoridades turcas hiciera que el emblemático patrimonio de la humanidad Santa Sofía deje de ser museo y se reconvierta en mezquita, la directora general de la Unesco, Audrey Azoulay, lamentó  la decisión de las autoridades y expresó su profunda preocupación al Embajador de Turquía ante la Unesco.

“Santa Sofía es una obra maestra de la arquitectura y un testigo excepcional de los intercambios entre Europa y Asia a lo largo de los siglos. Su condición de museo refleja la universalidad de su patrimonio y lo convierte en un poderoso símbolo de diálogo", declaró Azoulay.

Vale recordar que, el emblemático monumento de la capital de Turquía es parte de las “Zonas históricas de Estambul” y, como tal, fue inscrito a partir de 1985 en la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco.

Sin embargo, pese a esto, el presidente de ese país, Recep Tayyip Erdogan, firmó un decreto que ordena la conversión en templo islamista del histórico edificio construido en el siglo VI.

A través de un comunicado, la Unesco indicó que, "la decisión anunciada  plantea la cuestión del impacto del cambio de condición sobre el valor universal del bien. Los Estados deben asegurarse de que ninguna modificación atente contra el valor universal excepcional de un bien inscrito en su territorio. Toda modificación en este sentido tiene que notificarse previamente a la Unesco y dependiendo del caso, dicha modificación deberá de ser examinada por el Comité del Patrimonio Mundial".

La entidad además recordó "que la participación efectiva, inclusiva y equitativa de las comunidades y de otras partes interesadas relacionadas con el sitio es condición necesaria para preservar este patrimonio y destacar su singularidad e importancia".

En ese sentido, Ernesto Ottone Ramírez, Subdirector General de Cultura de la Unesco agregó que, "es importante evitar la aplicación de cualquier medida que no se haya discutido de antemano con la Unesco y que conlleve cambios en el acceso físico, en la estructura de los edificios, en los bienes mobiliarios y en la gestión del sitio".