Los gobiernos de la zona euro deberían seguir gastando el próximo año para apoyar la recuperación económica del derrumbe

Reuters

Los gobiernos de la zona euro deberían seguir gastando el próximo año para apoyar la recuperación económica del derrumbe causado por la pandemia de COVID-19, aunque asegurándose de que este estímulo adicional sea temporal y orientado, según las recomendaciones divulgadas el miércoles por la Comisión Europea.

"Como la emergencia sanitaria persiste, las políticas fiscales deberían seguir siendo de apoyo en todos los Estados miembros de la zona euro durante todo el año 2021", dijo en unas recomendaciones formales que serán refrendadas por los ministros de Finanzas.

"Las medidas de política deben adaptarse a las circunstancias específicas de cada país y ser oportunas, temporales y orientadas", rezan unas recomendaciones que darán forma a la política fiscal de los 19 países que comparten el euro.

Los gobiernos de la zona euro enviaron el mes pasado a la Comisión sus proyectos de presupuesto para 2021 para comprobar que se ajustan a las normas de la UE. El brazo ejecutivo de la UE dijo el miércoles que algunos de los gastos previstos por Francia, Italia, Lituania y Eslovaquia no eran temporales o no estaban combinados con medidas de compensación.

La Comisión también advirtió a Bélgica, Francia, Grecia, Italia, Portugal y España que su ya elevada deuda pública empeoraría durante la pandemia, por lo que deberían prestar atención a la sostenibilidad fiscal a medio plazo.

La Comisión también recomendó a los gobiernos que mantuvieran abiertos los canales de crédito a la economía y apoyaran a las empresas viables todo el tiempo que fuera necesario durante esta crisis sin precedentes.

Para ayudar a los bancos, que verán un aumento de la morosidad, la Comisión sugirió que los gobiernos desarrollen mercados secundarios para acomodar los préstamos incobrables.

La Comisión advirtió que la pandemia estaba aumentando las divergencias económicas entre los países de la zona del euro debido a las diferencias en la intensidad y el momento del impacto de la crisis, en el tamaño de la mayoría de los sectores afectados, como el turismo o la hostelería, y en el margen fiscal disponible.

"Esas diferencias repercuten en la confianza, las inversiones y las perspectivas de crecimiento, así como en las disparidades regionales que ya existían, pero que pueden exacerbarse", dijo la Comisión.

"A largo plazo, la actual crisis de COVID-19 corre el riesgo de tener efectos negativos permanentes sobre el crecimiento potencial y las diferencias de ingresos debido a un menor capital humano y físico... que podría traducirse en un crecimiento aún menor de la productividad laboral y las rentas", dijo.