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El programa ¡Fantástico! Menos plástico reúne a empresas, instituciones y organizaciones que promuevan la reducción de plástico

Diario Gestión - Lima

Una persona consume en promedio 30 kilos de plástico por año. Sin embargo, solo 49.000 toneladas de plástico se procesan anualmente, lo que representa 4% del consumo nacional, según el Ministerio del Ambiente (Minam).

Para Alberto Huiman Cruz, profesor del Instituto de Ciencias de la Naturaleza, Territorio y Energías Renovables de la Pucp, el reciclaje representa una medida alternativa ante la generación de residuos. Sin embargo, conforme se extienda el reuso del material se requerirá progresivamente de mayor cantidad de materia prima, es decir, de más plástico.

“El Perú ha avanzado muy poco. La tasa promedio de recuperación en América Latina es de 10%. Nuestro país no llega ni al 2% en promedio. La predominancia de la informalidad y de la corrupción aún gana batallas. Hay un problema real para la toma de decisiones y radica en la construcción de información para planificar, establecer metas y monitorear su cumplimento. El origen de este problema es el dato, la métrica. No existe y lo que existe no es realmente representativo porque los actores de la cadena de reciclaje temen transparentar la información. Asumen que les perjudicará al tener que pagar mayores tasas”, sostiene el especialista.

El Minam ha informado que solo Lima Metropolitana y el Callao concentran el 46% de la cantidad de desechos de plástico en todo el país. “Respecto a Chile y Colombia hay mucho por aprender: en participación, en legislación, en establecimiento de metas y cumplimiento, en el no subsidio —que a la larga es insostenible— y en la voluntad de organización”, afirma Huiman.

Avances y retos normativos
Para mejorar la articulación de las iniciativas y sistemas de reciclaje en el país se requiere mejorar a nivel normativo. “Tenemos una ley marco, que evidencia esfuerzos, pero hace falta reforzar el monitoreo de procesos y pensar que la supervisión, fiscalización y sanción también deben ser respetadas. De lo contrario, perdemos lo alcanzado”, sostiene Huiman.

El profesor de la Pucp considera que los avances normativos más importantes han sido el Programa de Segregación en la Fuente y Recolección Selectiva, que intenta incentivar a la ciudadanía; la Ley N° 30884, que regula el plástico de un solo uso y los recipientes o envases descartables; y la cuota para recuperar plástico reciclado por las empresas, aunque la meta es baja.

Trabajo articulado
El esfuerzo normativo debe sumarse la interacción de actores, como la empresa privada, los gremios, los gobiernos locales y el gobierno central. Por ejemplo, la Cooperación Alemana y la Embajada de la República Federal de Alemania en el Perú han lanzado la iniciativa ¡Fantástico! Menos Plástico, que convoca a empresas y organizaciones con el fin de promover el consumo sostenible de plásticos y estimular el desarrollo del mercado nacional de productos alternativos. La iniciativa es implementada por la GIZ (Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit), de la mano de la Cámara de Comercio e Industria Peruano-Alemana, con el apoyo del Goethe Institut.

Huiman sostiene que la incorporación de programas de gestión de residuos en los proyectos de responsabilidad social de las empresas puede ser un eje prioritario para cumplir las metas nacionales propuestas. “Se debe asegurar la funcionalidad de toda la cadena de valor de la actividad de reciclaje, y en dicho proceso analizar debilidades y decidirse por las mejores estrategias”.

Para el especialista, se debe trabajar es en crear cultura ambiental en la población, aunque existan barreras financieras, institucionales, socioculturales y técnicas, que afectan a todos los actores en el establecimiento de sistemas de reciclaje.