Productores holandeses han lanzado iniciativas para deshacerse del inventario extra, organizando ventas al paso en vehículos

Reuters

A pesar del perfecto tiempo primaveral, la industria de las flores de los Países Bajos ha seguido marchitándose en medio de la crisis por la pandemia de coronavirus y luego el fuerte impacto inicial que sufrió hace dos semanas .

Los productores están preservando lo que pueden en bodegas o en los campos, pero la realidad es que la mayoría de las cosechas de flores de este año se perderán.

"Las pérdidas son enormes", dijo Michel van Schie de FloraHolland, la subastadora de flores dominante en el mundo. "Por el momento tenemos sólo un 30% de las ventas normales y (...) este es el período de mayor actividad del año", agregó.

Las ventas diarias en marzo suelen superar los 20 millones de euros (22 millones de dólares) y se mantienen altas por las fiestas de Semana Santa y el Día de la Madre en mayo.

En total, un 35% de las exportaciones globales de flores y plantas, con un valor de 6.200 millones de euros al año, pasa por los Países Bajos, en su mayoría de productores holandeses, pero también productos de granjas en África y América Latina .

Van Schie dijo que los problemas se agudizaron el 13 de marzo, debido a las cancelaciones de vuelos y prohibición de reuniones públicas en muchos países implicados que casi un cuarto de las flores en la subasta de ese día no se vendió y fueron literalmente desechadas a la basura

"Al lunes siguiente fue 50% y luego tuvimos que tomar medidas y dijimos a nuestros productores, 'por favor, disminuyó sus suministros', porque de otra manera podríanmos destruirlo", agregó.

Varios productores holandeses han lanzado iniciativas para deshacerse del inventario extra, organizando ventas al paso en vehículos a precios reducidos o coordinando para enviar flores a hospitales para animar a trabajadores de la salud y pacientes.

Pero esas son soluciones locales y el 85% de las flores holandesas, especialmente los tulipanes, son exportadas.

La Organización Agrícola y Hortícola de los Países Bajos (LTO) estima que el daño a la industria local es de 5.000 millones de euros. Recomienda a agricultores, incluye productores de flores, que conserven sus recibos y realicen registros visuales cuando deban desechar sus cosechas.

"Cuando no se celebran nacimientos, cuando no hay matrimonios, cuando no hay otras fiestas, no hay necesidad de gran cantidad de flores", dijo Van Schie.