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Mateo Jaramillo - mjaramillo@larepublica.com.co

El presidente de México, Enrique Peña Nieto, presentó en la tarde del domingo la reforma fiscal como solución a la desaceleración económica y a las manifestaciones en su contra. Tal parece que el gobierno mexicano, así como el colombiano, está preocupado por el aumento de la desigualdad social, y considera que los cambios en las políticas de recaudación de impuestos, como el aumento a quienes tienen un mayor ingreso monetario, pueden ayudar a mitigar el descontento social.

La “reforma social”, como la calificó Peña Nieto, captaría 1,4% del Producto Interno Bruto (PIB) en el primer año y destinaría 1% a los estados y municipios; el recaudo restante sería para la educación, la salud y la infraestructura.

Además, esta nueva legislación quitará el impuesto del IVA a los alimentos y medicinas. En cambio, habrá una mayor carga tributaria en el mercado de valores que gravarán 10% de las ganancias, y un aumento de 30% a 32% del recaudo tributario a los ciudadanos con los mayores ingresos.

Ángela Julieta Mora, internacionalista y economista del Politécnico Grancolombiano, cree que la reforma mexicana “es interesante porque Peña Nieto está buscando tanto el incremento de la inversión extranjera directa, como nuevas estrategias para captar más recursos. Nosotros estamos haciendo lo mismo con los tratados de libre comercio”.

La reforma tributaria que presentó el gobierno colombiano en los primeros meses del año, tuvo unos elementos similares en su estructuración. Juan Mario Laserna, senador del Partido Conservador, dice que se “bajaron los parafiscales, que no aumentan tanto el costo laboral unitario, para que las empresas hagan más competitivo el trabajo”.

Para Alejandro Vera, vicepresidente de Anif, uno de los principales focos fue la disminución de la desigualdad del país, que se ha disminuido parcialmente con la creación de impuestos como el Iman o el Cree, que solo asumen quienes tienen un mayor ingreso monetario. Sin embargo, si bien los parafiscales se eliminaron, se creó un impuesto para financiar el Sena y el Icbf que no permite el aumento laboral en las empresas”, asegura Vera.

Al parecer, en estos países hay una similitud en la falta de planeación organizativa, que se traduce en una adopción de medidas para controlar la evasión de impuestos, tener un mayor recaudo fiscal para la inversión pública, y de esta manera aumentar la inversión extranjera directa y apoyar el fomento de empresa nacional”.

El problema social y económico de México, en cifras
México tiene un crecimiento promedio de 2% debido, principalmente, al nulo crecimiento de la productividad. Además, 60% de los trabajadores está empleado en la economía informal, 61,2% de los mexicanos (72 millones) carece de acceso a la seguridad social. Por otro lado, la presión fiscal de México es de 13,7% y el gasto público de 19,5%; mientras que el promedio de América Latina es de 18% y 27%, respectivamente. Así mismo, es el único país de la Ocde sin seguro de desempleo.

Las opiniones

Alejandro Vera
Vicepresidente Anif

“La reforma fiscal de Colombia quería disminuir la desigualdad en el país, y reducir impuestos a la nómina para generar más empleo”.

Ángela Julieta Mora
Internacionalista y Economista del Politécnico G.C.

“Estas reformas han sido un constante en la mayoría de los países para controlar la evasión de impuestos y tener un mayor recaudo fiscal para inversión”.