MI SELECCIÓN DE NOTICIAS
Noticias personalizadas, de acuerdo a sus temas de interés
Los productos tuvieron un alza promedio de 2,7% al día, según el Centro de Documentación y Análisis para los Trabajadores
El primer mes del año para los hogares venezolanos se resume, en términos económicos, en una triste realidad, ya que la canasta alimentaria alcanzó los 14,9 millones de bolívares (US$202,8). Según el Centro de Documentación y Análisis para los Trabajadores (Cenda), en esta ocasión presentó una variación intermensual de 81,1%.
A su vez, Cenda aseguró que la variación intermensual del costo de la canasta familiar (que contiene 60 productos de consumo básico) en enero es mayor a la registrada el mes anterior, cuando se ubicó en 48,8%, es decir 2,7 millones de bolívares (US$36,7).
El alza que registro la canasta alimentaria del país que dirige Nicolás Maduro fue jalonada principalmente por la subida en los precios de las grasas y aceites, pescados, frutas y hortalizas, cereales y productos derivados, carnes y sus preparados y leche, quesos y huevos. Según Cenda, “los precios de los alimentos subieron a un promedio de 2,7% diario”.
Tras conocerse el aumento que registró la canasta alimentaria, Cenda aseguró que el valor que alcanzó en enero equivale a 27 salarios mínimos venezolanos, esto quiere decir que el pago mensual mínimo que reciben los trabajadores al mes solo les permite adquirir 1,7% de los productos que conforman la canasta alimentaria.
Además de los cálculos anteriores con base al mínimo y el costo del CAT, Cenda también rescató que “un trabajador venezolano necesita un mínimo de 497.523 bolívares (US$6,7) diarios para alimentar a su familia, mientras que el mes anterior se requería 275.016 (US$3,7) bolívares diarios”.
Una encuesta de Opina Argentina indicó que en mayo el Gobierno remontó tras varios meses a la baja
La policía española anunció este miércoles que desbarató una red criminal que introducía irregularmente en España a ciudadanos cubanos, a los que cobraba US$3.500
Emprender en Estados Unidos sin un estatus migratorio o historial crediticio es posible gracias a herramientas fiscales como el Itin y figuras protectoras como la LLC