Sus accionistas votaron hoy a favor de la conversión de la deuda del grupo en acciones, un canje necesario para acceder a la línea de rescate

Diario Expansión - Madrid

La aerolínea noruega de bajo coste, la empresa europea del sector que se topó con la crisis del coronavirus con una situación financiera más delicada, recibe el salvavidas que necesitaba para seguir operando. En la jornada de ayer los acreedores, como estaba previsto, dieron su visto bueno a la conversión de la deuda en acciones.

Más dudas generaba la votación de hoy. El plan se sometía a votación en la junta de accionistas, los grandes damnificados por la propuesta de canje al ver reducido su peso en el accionariado del grupo a apenas un 5,2% del capital. Finalmente, ante la falta de alternativas, el 95% de los votos emitidos ha apoyado el plan de rescate.

Los accionistas de la aerolínea ya habían perdido la mayor parte de sus inversiones, hasta un 87% sólo en los 12 últimos meses, y el canje de deuda por acciones se presentaba como la última oportunidad para evitar el colapso financiero de la empresa.

La propia aerolínea había fijado un plazo límite sobre su viabilidad. Con 95% de sus aviones en tierra a causa de las restricciones por el coronavirus, aseguró que sólo disponía de caja para continuar sus operaciones hasta mediados de mayo.

El visto bueno final a la conversión de deuda en acciones, además de reestructurar sus balances, era un paso necesario para poder acceder a la línea de crédito ofrecido por el Gobierno noruego.

La magnitud de la deuda acumulada por el grupo y del desplome sufrido en su cotización provocan que los accionistas, una vez ejecutada la conversión de la deuda, pasen a sumar sólo 5,2% del capital de Norwegian Air. Todo el peso en su nuevo accionariado lo ostentarán ahora los acreedores.

La materialización de este plan de rescate supondrá la conversión de hasta 670 millones de euros de deuda en acciones. Esta cifra contrasta con la capitalización de la aerolínea, apenas 74 millones de euros la cierre de la semana pasada.

Sus acciones han permanecido suspendidas durante las primeras horas de la sesión, y en su regreso a la cotización en la Bolsa de Oslo se han anotado subidas de hasta el 49%. En sus máximos intradía han superado las 7,6 coronas noruegas por acción, más del doble de los mínimos históricos registrados en las últimas semanas.

La recapitalización del grupo se completará con una ampliación de capital, por un importe de 35 millones de euros.

Estas medidas permitirán a Norwegian Air Shuttle acceder a una línea de crédito ofrecida por el Gobierno noruego, por un importe de hasta 2.700 millones de coronas noruegas, unos 240 millones de euros.