El directivo dijo que las ganancias de JPMorgan “caerán significativamente”, aunque es poco probable que se reduzcan dividendos

Bloomberg

Jamie Dimon manifestó que la pandemia de coronavirus resultará en una gran recesión económica y un estrés similar al colapso que casi derribó el sistema financiero de Estados Unidos en 2008.

“Como mínimo, suponemos que incluirá una mala recesión con algún tipo de estrés financiero similar a la crisis financiera mundial de 2008”, dijo el responsable ejecutivo de JPMorgan Chase & Co. el lunes en su carta anual a los accionistas. “Nuestro banco no es inmune al impacto de este tipo de estrés”.

La carta de 23 páginas, la más corta desde 2008, llegó menos de una semana después de que Dimon comunicase a su personal que había regresado al trabajo tras someterse a una cirugía cardíaca de emergencia. Fue su primer comentario público sobre el coronavirus desde el día de los inversores del banco el 25 de febrero. En ese momento, la pandemia todavía parecía un riesgo lejano, con menos de 60 casos en Estados Unidos y ninguno en Nueva York.

Dimon, el único líder de un banco importante de Estados Unidos que también vivió la crisis financiera a cargo de una entidad, dijo que las ganancias de JPMorgan “caerán significativamente” este año, aunque es poco probable que el banco reduzca sus dividendos. Tal medida solo resultaría de una “prudencia extrema”, dijo. JPMorgan proporcionará más datos del impacto de la pandemia en el banco cuando informe resultados del primer trimestre a finales de este mes, señaló.

El responsable ejecutivo, de 64 años de edad, expuso las medidas que el banco está adoptando para apoyar a los empleados, las empresas y la comunidad, pero se abstuvo de ofrecer largas opiniones sobre las políticas públicas que marcaron misivas anteriores.

Dimon dijo que 180.000, o aproximadamente el 70%, de los empleados de la empresa están trabajando desde su casa, y el banco está efectuando pagos de US$1.000 a aquellos cuyos empleos no les permiten trabajar de forma remota.

JPMorgan ha suspendido las tasas para algunos préstamos, ha permitido a los clientes diferir los pagos de hipotecas y préstamos para automóviles, y eliminado los requisitos mínimos de pago en las tarjetas de crédito. También ha concedido préstamos por US$950 millones a pequeñas empresas en los últimos 60 días, y planea prestar US$150.000 millones adicionales a clientes en todo el mundo

Después de la crisis, “deberíamos aprovechar la oportunidad para analizar de cerca la respuesta económica y determinar si se justifican cambios regulatorios adicionales con lo que mejorar nuestro sistema financiero y económico”, escribió Dimon. “Habrá un momento y un lugar para eso, pero no ahora”.