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EXPANSIÓN

Fue diseñada por Francis Cayouette, consigue engranar en una pieza elegante, clásica y atemporal, con un sistema de regulación ergonómica

Diario Expansión - Madrid

Se llama Alefjäll y es una silla de escritorio tapizada en piel que recuerda a los modelos de los años 50. Fabricada en tres colores, todos ellos están agotados desde hace semanas en todas las tiendas Ikea de España.

Después de un tiempo resistiéndome a comprar una silla de escritorio, y con la espalda resentida de tantas horas mal sentada, decidí acudir a Ikea a ver qué encontraba. Y lo que vi me gustó. Era la Alefjäll una silla cómoda, forrada en piel de color marrón dorado y con un diseño menos "intrusivo" en un salón que las habituales sillas giratorias. 249 euros.

El asunto no iba a ser fácil. En la etiqueta que colgaba de la silla de la exposición, en lugar del pasillo y balda de la zona de almacén donde encontrarla solo indicaba "Consulte con el personal de tienda". No quedaba ni una. Ni marrón, ni beige ni negra, los tres colores anunciados en su catálogo. "No la esperes antes de fin de año", me anunció la dependienta. Ya en casa lo intenté también a través de su web, en todas sus tiendas del territorio peninsular y en los tres colores. Sin stock.

Esto mismo ocurre con otros modelos de sillas de trabajo de la multinacional sueca "porque se ha producido una rotura de la cadena de suministro, que ha sido generalizada en el sector, tanto en la fabricación como en el transporte", explican desde la compañía, que tras la declaración del estado de alerta vio cómo la demanda de sus productos relacionados con espacios de trabajo llegó a multiplicarse hasta por cuatro respecto a las cifras de años anteriores.

¿Qué tiene esta silla que nos vuelve locos?

Manuel Delgado, interiorista de Ikea, explica el secreto de su éxito. "Cuando hablamos de sillas de escritorio profesionales a precios accesibles, la calidad, el estilo y la ergonomía no siempre van de la mano, muchas veces tenemos que sacrificar alguna de estas tres características.

En el contexto actual, el criterio estético cobra mucha mayor fuerza. La silla Alefjall, diseñada por Francis Cayouette, consigue engranar en una pieza elegante, clásica y atemporal y un sistema de regulación ergonómica que permite regular la altura de la silla, así como ajustar nuestra postura lumbar y la profundidad del asiento dependiendo del tamaño de nuestras piernas. Igualmente se puede regular la altura del espaldar en relación con los reposabrazos".

Y todo con materiales elegantes y duraderos como la piel y el acero. Materiales que, por cierto, ganan mayor personalidad y carácter con el paso del tiempo. Las formas curvas y la tapicería capitoneada en el respaldo y el asiento le dan un innegable toque "vintage" que facilita la integración de la silla en ambientes como un salón o un estudio, ya estén decorados estos con un estilo clásico o contemporáneo. El teletrabajo ha llegado para quedarse y la opción de camuflar la silla sin tener que esconderla de la vista cada tarde es algo que se agradece.