La Universidad de Oxford (Reino Unido), Moderna (EE.UU.) y Sinovac (China) son algunas de las compañías que van en la fase tres

Paola Andrea Vargas Rubio - pvargas@larepublica.com.co

A medida que el covid-19 suma miles de enfermos alrededor del mundo cada día, los científicos y farmacéuticas como Pfizer, Sanofi y Johnson & Johnson, entre otros, continúan en la carrera por encontrar una vacuna o tratamiento que logre combatir este virus que lleva más de seis meses poniendo en jaque la estabilidad mundial.

La necesidad de ponerle un freno al nuevo coronavirus ha llevado a que más expertos le apuesten a encontrar la cura, por lo que en la actualidad hay 149 proyectos que han encontrado un candidato a vacuna y se encuentran en fase preclínica, de las cuales casi 20 están en fase clínica, es decir en ensayos con humanos, de acuerdo con datos compartidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Entre los laboratorios que se encuentran más adelantados en esta carrera se destacan el Instituto Jenner de la Universidad de Oxford (Reino Unido), Moderna (Estados Unidos), Sinovac (China), Sinopharm (China) y CanSino Biologics (China). Todos estos ensayos se encuentran en fase tres, en la que se evalúa la seguridad y eficacia de la vacuna.

Al observar la lista anterior, es evidente que el gigante asiático sobresale en la lucha por conseguir una vacuna efectiva, gracias a que ha coordinado sus sectores estatal, militar y privado con el objetivo de combatir esta enfermedad que ha matado a más de medio millón personas en todo el mundo. Según Reuters sobre este tema “desafiando el dominio tradicional que tiene Occidente en este sector, China está detrás de ocho de las 19 candidatas a vacunas con pruebas en humanos”.

A pesar de los importantes avances que ha logrado China en los últimos meses, no hay que dejar de lado que el gobierno de Estados Unidos en cabeza de Donald Trump también está llevando a cabo importantes apuestas por lograr encontrar una vacuna que ponga fin a esta enfermedad. Una muestra de esto es que Novavax recibirá US$1.600 millones por parte de las autoridades estatales para continuar en la carrera para encontrar la vacuna.

Novavax no ha sido la única compañía del sector en EE.UU. que ha recibido capital del estado, ya que Regeneron Pharmaceuticals recibió un contrato federal de US$450 millones para fabricar miles de dosis de su tratamiento experimental contra el covid-19, el cual distribuirá el gobierno sin costo al público, en dado caso que el medicamento sea autorizado para su uso por los reguladores”, reseñó The Wall Street Journal (WSJ).

Estos anuncios podrían ser alentadores para la humanidad. Sin embargo, Mike Ryan, director de emergencias sanitarias de la OMS, señaló que ninguna de las vacunas que se están investigando o de las 19 que están en ensayos clínicos está lo suficientemente avanzada como para decir cuándo podría empezar a producirse de forma masiva, eficaz y segura.

En línea con esto, Adriana Pacheco Coral, directora del doctorado en Salud Pública de la Universidad El Bosque, dijo que “la OMS ha asegurado que se ha intensificado la producción de las vacunas, pero que estas se demorarían aproximadamente un año más. Esto se debe a varias razones, como las instalaciones que se tengan para su producción y la inversión que se lleve a cabo para la producción. De acuerdo con la OMS, con información a 2017, el precio de la manufactura y producción podía estar entre US$50 millones y US$500 millones”.

A esto se le suma que según la Federación Internacional de la Industria Farmacéutica (Ifpma) “por lo general, apenas una de cada 10 vacunas en investigación logra ser aprobada finalmente. Por lo tanto, cuantas más compañías adopten diferentes enfoques para encontrar una vacuna, mayores posibilidades de éxito”, reseñó Expansión.

Dicha estadística parte del hecho de que las vacunas deben superar diferentes niveles para su producción masiva, tal como se muestra en el gráfico. Durante el camino, muchas de las candidatas se pueden quedar por diferentes motivos. De acuerdo con una publicación de WSJ, en medio de este panorama, “los expertos de la industria tienen confianza. Según una encuesta de 50 ejecutivos e inversionistas de atención médica realizada por Stifel, casi todos esperan que una vacuna sea aprobada en EE.UU. y más de la mitad de los encuestados esperan que la aprobación ocurra a finales de este año o en el primer trimestre de 2021 (ver gráfico).

Para avanzar en las tres fases clínicas, los laboratorios también tienen que encontrar a determinado número de pacientes para realizar los ensayos que permitirán evaluar si las vacunas experimentales protegen de forma segura contra el virus. Uno de los países que ha mostrado interés por ser voluntario en estas fases es Brasil, donde Joao Doria, gobernador del estado de Sao Paulo, anunció que los ensayos de una posible vacuna potencial contra el nuevo coronavirus desarrollada por la china SinoVac comenzarán el 20 de julio.

Colombia también ha llevado a cabo acercamientos con algunos laboratorios. Pese a esto, los expertos concuerdan en que Latinoamérica tendrá que superar varios retos al momento de acceder a un tratamientos o vacuna contra el nuevo coronavirus cuando esté disponible.

Sobre esto Pacheco dijo que “en este punto será clave la negociación, debido a que los laboratorios son los que llevan a cabo las inversiones y son ellos quienes definen en cuánto lo pueden vender, una vez haya pasado todas las fases”, dichos aspectos podrían cambiar la forma en la que se despachen.

América Latina en la carrera por la vacuna contra el nuevo coronavirus
Pacheco aseguró que “se está trabajando en una propuesta a nivel mundial para incluir a otros países en las pruebas. Desde la OMS se está pensando cómo se podrían llevar a cabo las negociaciones con el fin de permitirle a todos los países acceder”. Estos esfuerzos responden a que, por ejemplo, América Latina enfrenta desafíos como la desigualdad, conflictos entre los intereses públicos y comerciales, las regulaciones y el poder adquisitivo, por lo que se propone que el vecindario trabaje en conjunto.