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Uno de los momentos, la inauguración del Trump Taj Mahal Casino Resort en 1990 y su declaración de bancarrota al año siguiente

El Cronista

En la recta final hacia las Elecciones 2020 en EE.UU. que el próximo martes definirán el rumbo político y económico de la primera potencia mundial, la campaña de Joe Biden evaluó oportuno recordar la realidad del derrotero empresarial de Donald Trump, y contrastarla con su relato.

Lo hace en un video que en la cuenta de Facebook del candidato demócrata a la presidencia de Estados Unidos supera los 3,6 millones de vistas en seis días, y reseña nueve hitos de los fracasos de Trump como hombre de negocios.

Uno de ellos, la inauguración del Trump Taj Mahal Casino Resort en 1990 y su declaración de bancarrota al año siguiente, al igual que pasaría con otros dos casinos suyos un año después. En abril de 2006, meses antes de la caída del mercado inmobiliario, Trump pronosticaba que "es un buen momento para abrir una compañía hipotecaria" y la fundaba, pero cerraba un año después.

O su promesa de que en la "Universidad Trump todo se trata del éxito", salvo que de "universidad" sólo tenía el nombre y que todas las demandas en su contra coincidieron en lo mismo: que no brindó lo que prometió, y para cerrar un acuerdo final, tuvo que pagar US$25 millones.

Con un préstamo de US$390 millones, el magnate compró el icónico Plaza Hotel en la ciudad de Nueva York, usó otros US$50 millones para refacciones y contrató a su entonces esposa Ivanka como presidenta del hotel. Pero las ganancias no cubrieron las deudas y al poco tiempo, el Plaza era la cuarta bancarrota de Trump en una década.

Con guiños a una parodia que se hizo famosa entre los gamers de Minecraft, que representaba a Trump afirmando que "yo no compré una cuenta de Minecraft, yo compré el Minecraft", el video rescata una noticia televisiva en la que el locutor expresaba que "mientras que algunos de nosotros piensan en comprar una bicicleta, Donald Trump compró una carrera de bicicletas": el Tour de Trump.

Siempre con su apellido como insignia, el empresario lanzaría una marca de bifes de carne vacuna que prácticamente no tuvo ventas; otra de vodka, "de alto estilo" que dejó de venderse en EE.UU. y ya sólo se comercializa en Israel; y el juego de mesa “Trump The Game” que vendió menos de la mitad de lo proyectado.

Trump compró también el transbordador Eastern Shuttle por US$365 millones y en 18 meses, la aerolínea que comprendía otros 17 aviones, perdió US$125 millones.

El cierre del video equipara explícitamente al "heredero" de dos gestiones exitosas, la empresa del padre de Trump y los dos mandatos presidenciales de Barack Obama - cuyo vice fue Biden-. "En los negocios y en la política, Trump tuvo suerte en el Departamento de Herencias, y la despilfarró".