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DIARIO FINANCIERO

Casificadoras coincidieron en que los riesgos están medianamente equilibrados de cara a la redacción de la nueva Carta Magna

Diario Financiero - Santiago

Moody´s y Fitch fueron las primeras agencias clasificadoras de riesgo en pronunciarse luego del triunfo del Apruebo en el plebiscito de ayer.

Un informe enviado a clientes elaborado por la vicepresidenta de Moody's Investors Service, Ariane Ortiz-Bollin, recalca que la creación de una nueva Constitución "canaliza el descontento social de una forma institucional y debería ayudar a atender las demandas sociales que han desatado múltiples protestas".

Eso sí, la clasificadora enfatiza que ve "riesgos en el mediano plazo" en el proceso de redacción de una nueva Carta Magna.

"El proceso en sí generará incertidumbre hasta finalizada la creación de la nueva Constitución en 2022. Si bien no es el escenario base de Moody's, la existencia de cambios materiales en el marco legal integrado en la Constitución podría afectar la confianza de los inversores e impactar adversamente las tendencias de gastos del gobierno chileno", asegura el organismo.

De todas maneras, el informe también pone algo de paños fríos, asegurando que los riesgos estarían relativamente equilibrados.

"Nuestra opinión es que existe un riesgo bajo a moderado de que se produzcan cambios institucionales significativos y fundamentales dado que hay un amplio apoyo público para preservar los aspectos fundamentales del modelo económico de Chile, tales como libre mercado, derechos a la propiedad privada e independencia del Banco Central", cierra la agencia.

Riesgos para la inversión

Por su parte, Fitch Ratings advirtió que el proceso de reescritura de la nueva Constitución, sumado a la casi decena de elecciones que experimentará el país en los próximos dos años, "plantean incertidumbres políticas que podrían frenar las perspectivas de inversión y recuperación económica".

De acuerdo a un comentario del director de Soberanos de Fitch, Richard Francis, "esto posiblemente se sumará a presiones para un mayor gasto social y posiblemente posponga los ajustes fiscales estructurales que serían esenciales para estabilizar la deuda con respecto al PIB".

Pero en este escenario, y pensando en que hace solo unos días la agencia rebajó la perspectiva para el país de A a A-, el analista afirmó que en el nivel actual las calificaciones "pueden soportar mucho ruido político".

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