La medida aplicará desde el próximo año

Paola Andrea Vargas Rubio - pvargas@larepublica.com.co

En California, se aprobó un proyecto de ley  que exige que compañías como Uber y Lyft traten a los trabajadores contratados como empleados. La decisión tomada por los legisladores de ese estado de Estados Unidos ha sido catalogada como histórica y fue celebrada por muchos, ya que hay aproximadamente 1 millón de trabajadores que no tenían acceso a protecciones básicas como un salario mínimo y seguro de desempleo, debido a que eran receptor de una tendencia de trabajo de subcontratación y franquicias.

Según el diario The New York Times, "el proyecto de ley fue aprobado en una votación de 29 a 11 en el Senado del Estado y se aplicará a las empresas basadas en aplicaciones, a pesar de sus esfuerzos por negociar una exención".

Otro de los puntos que destacó el diario estadounidense, luego de conocerse la aprobación de dicha ley, fue que "los conductores de transporte, mensajeros de entrega de alimentos, conserjes, trabajadores de salones de uñas, trabajadores de la construcción y propietarios de franquicias ahora podrían ser reclasificados como empleados". Además, esta reconocimiento como empleados permitirá que la comunicación entre los empleadores y trabajadores sea más fácil y se dé en medio de un trabajo más seguro.

"Según la medida, que entraría en vigencia el 1 de enero, los trabajadores deben ser designados como empleados en lugar de contratistas si una compañía ejerce control sobre cómo realizan sus tareas o si su trabajo es parte del negocio regular de una compañía", subrayó The New York Times.

Sin embargo, Uber y Lyft aseguraron que el trabajo por contrato brinda flexibilidad a las personas y advirtieron que reconocer a los conductores como empleados podría destruir sus negocios. A este argumento, se le suma que los funcionarios de la industria han estimado que tener que depender de los empleados en lugar de los contratistas aumenta los costos en 20% a 30%.

Debido a repercusiones como la anterior, Uber y Lyft han advertido en repetidas ocasiones que tendrán que comenzar a programar los conductores con anticipación si son empleados, reduciendo la capacidad de los conductores para trabajar cuando y donde quieran, informó el diario.

Con base en ello, David Weil, un alto funcionario del Departamento de Trabajo durante la administración Obama y autor de un libro sobre la llamada fisuración del lugar de trabajo, explicó que el proyecto de ley podría establecer un nuevo estándar para la protección de los trabajadores y obligar a los dueños de negocios a repensar su dependencia de los contratistas.

Además de que la noticia fue bien recibida por la mayoría de los trabajadores, "el proyecto de ley puede influir en otros estados. Una coalición de grupos laborales está impulsando una legislación similar en Nueva York, y proyectos de ley en el estado de Washington y Oregón que eran similares a los de California pero que no avanzaron podrían ver un impulso renovado. La ciudad de Nueva York aprobó un salario mínimo para los conductores de transporte el año pasado, pero no trató de clasificarlos como empleados", dijo The New York Times.

Vale la pena resaltar que  Uber, Lyft y DoorDash en los Estados Unidos no son las únicas compañías en el mundo que lograron crecer con un formato en el que no reconocen a sus trabajadores como empleados. A la lista de estas firmas se les suman, por ejemplo, Didi Chuxing en China y Ola en la India.