La distribución, eficacia, seguridad y consumo de la vacuna serán los principales retos e incógnitas de las empresas farmacéuticas

Sebastián Montes

Pfizer vuelve a ser protagonista en la carrera por la vacuna de covid-19, pues será la primera farmacéutica en solicitar la aprobación de la misma a la Administración de Medicinas y Alimentos (FDA) cuando el organismo logre comprobar la efectividad de 95% que la compañía anunció ayer.

La eficacia de una vacuna se comprime en un solo número, que surge del porcentaje de reducción de la enfermedad entre la población vacunada, y se califica sobre la base de que sea superior o inferior a 50%. Dicho porcentaje es el umbral del FDA para la primera serie de dosis.

A la fecha, no hay ninguna aprobada para uso general a nivel mundial, aunque existen 10 que ya alcanzaron la fase 3 del proceso (ver gráfico), etapa que antecede a la certificación final. De ese total, cuatro de ellas se llevan a cabo en EE.UU.: la vacuna de Jannsen Pharmaceutica, filial belga de Johnson & Johnson, así como los proyectos de Novavax y las ya mencionadas Pfizer y Moderna.

Esos 10 proyectos apenas conforman 4% del total de iniciativas que se llevan a cabo en el mundo para hallar una cura contra el coronavirus, que totalizan 234 hasta la fecha. Por ese y otros motivos, las vacunas representan “solo el comienzo del fin de la pandemia”, de acuerdo con estudios del Boston Consulting Group (BCG).

“Debemos tomarlas con cautela. Puede ser el comienzo, pero hay un camino bastante largo para pensar en erradicar el virus. En el corto plazo, puede ser de gran ayuda para las personas que corren riesgos más graves, sobre todo los ancianos, o aquellos que trabajen en labores de contacto con demasiadas personas”, afirmó el profesor de Economía Internacional del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), Charles Kane.

Los retos a enfrentar

Las investigaciones de BCG detallan que el lanzamiento de vacunas requiere la ejecución casi perfecta de una cadena de procesos interconectada y basada en cuatro incógnitas de vacunas conocidas: distribución, eficacia, seguridad y consumo.

Para lograr ese avance a nivel global, Kane detalló que la integración de esas incógnitas “tomará tiempo”. Mientras que el académico subrayó que el objetivo de erradicar al virus se lograría a finales de 2021, las proyecciones del BCG apuntan al primer semestre de 2022 como el punto definitivo en el que el riesgo de la enfermedad sea minimizado.

Este escenario también toma en cuenta imprevistos como las pausas de las pruebas de la fase 3 en diferentes casos, como el de la Universidad de Oxford y la farmacéutica británica Astrazeneca. Si bien son muestras de que el sistema está funcionando, estos ensayos no pueden anticipar por completo los problemas de seguridad que surgirán en poblaciones de cientos de millones de personas o los impactos a largo plazo de las vacunas, dada su relativamente corta duración y su pequeña población.

LOS CONTRASTES

  • Charles Kane Profesor de Economía Internacional del MIT

    “Si las vacunas salen a nivel global, podría ser una labor más desafiante, pero ayudaría si consideras que 95% de efectividad es un nivel muy alto de erradicación”.

  • Adam PosenPresidente del Piie

    “El impacto de la pandemia no solo ha acelerado la corrosión del comercio y las relaciones transfronterizas, sino que ha hecho innegable una extrema vulnerabilidad”.

Al mismo tiempo, los países de bajos ingresos representan otro de los puntos de mayor atención a la hora de erradicar el virus con la mayor anterioridad posible, pues estos dependen del éxito del Centro de Acceso Global a la vacuna (Centro Covax), liderado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), cuya misión es distribuir suficientes dosis para cubrir hasta 20% de la población en las naciones participantes para fines de 2021.

De hecho, vacunar a ese 20% solo en América Latina y el Caribe costará más de US$2.000 millones, aunque las naciones de bajos recursos recibirán ayuda de la iniciativa Covax, según información revelada por la rama regional de la OMS.

Otro de los desafíos en torno a la vacuna es que las dos principales candidatas en la actualidad requieren que las dosis se almacenen a temperaturas inferiores a -20°C. Esto crea desafíos en la cadena de suministro, limita dónde se pueden distribuir las vacunas, especialmente en los mercados emergentes, y aumenta el riesgo de deterioro de las mismas.

A esto hay que sumarle que la red de vínculos económicos y comerciales en todo el mundo se está deshilachando, con brechas más frecuentes y mayores, incluso cuando el comercio de bienes, servicios y tecnología cambia de ubicación, según resaltó el presidente del Instituto Peterson para la Economía Internacional (Piie), Adam Posen.

Por el momento, el optimismo generado por los pasos definitivos en el hallazgo de la vacuna requiere precaución, pues si bien llegan en el momento apropiado, no representan el triunfo sobre el virus, sino la llegada de una herramienta.

Acciones cierran al alza por los avances
Según informó Reuters, las acciones europeas cerraron al alza el miércoles, ya que más noticias positivas sobre una vacuna para el covid-19 y la actividad de fusiones en la región. “El índice paneuropeo Stoxx 600 subió 0,4%, volviendo al máximo de más de ocho meses que tocó a principios de esta semana”. Además, Ugur Sahin, ejecutivo de BioNTech dijo a la agencia que dijo que si todo va bien, la FDA podría otorgar la aprobación de uso de emergencia hacia fines de la primera quincena de diciembre o a inicios de la segunda.