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Alertan sobre el freno de la producción de dispositivos
Para entender la magnitud del daño que le hizo el gobierno de Donald Trump a Huawei, el segundo fabricante de celulares en el mundo con 59 millones de unidades aproximadamente, es clave dar el dato de cuánto dinero invierte la compañía china en sus proveedores. Del total de componentes que usa Huawei para fabricar sus dispositivos, 23% es de compañías estadounidenses. Solo lo supera, obviamente, las empresas chinas, con 30%.

Según indicó Reuters, el año pasado, Huawei desembolsó US$70.000 millones que en la adquisición de componentes, y de ese total una suma de US$11.000 millones se negoció con compañías estadounidenses como Qualcomm, Intel y Micron Technology. Las tres principales compañías con sede en Estados Unidos que lideran el gasto de la tecnológica china son Flex (2.430 millones de yuanes o US$353 millones), Broadcom (2.090 millones de yuanes) y Qualcom (1.580 millones de yuanes).
La imposibilidad de que Huawei compre materia prima de empresas estadounidenses tendría varias consecuencias: encarecía el precio de sus productos al tener que buscar otros proveedores o fabricar sus propios componentes como los chips, paralizaría su producción a largo plazo, o al menos, la ralentizaría, y frenaría el desarrollo de la tecnología 5G en China (que tenía previsto lanzar en 2020), sobre todo para los que optan por el fabricante chino para masificar dicha red.
Huawei no es la primera china que está en esta situación. EE.UU. hizo lo mismo con la firma ZTE en abril de 2018.
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