El organismo detalló que inclinarse hacia la incertidumbre es una forma en que los líderes pueden prepararse para la nueva normalidad

Paola Andrea Vargas Rubio - pvargas@larepublica.com.co

El Foro Económico Mundial (WEF, siglas en inglés) destacó en su página web que la reapertura segura implica enormes preguntas que abarcan la salud pública, la economía y la sociedad, como ¿cuánto durarán las crisis de salud y económica?, ¿cuándo podemos pasar del modo de crisis al trabajo? y ¿cómo será la próxima normalidad y cómo podemos ver los signos de cambio lo suficientemente temprano como para actuar rápidamente cuando sea el momento adecuado?

Teniendo en cuenta estos interrogantes, Peter Schwartz, Futurist and Senior Vice-President, Strategic Planning, Salesforce del WEF, destacó que desde el organismo han mapeado tres niveles que ha tenido esta crisis y con base en estas se plantean los tres caminos que estarían trazando la normalidad del futuro. La primera consiste en analizas las dimensiones mundiales de salud pública, económicas y sociopolíticas de la crisis. "La situación es diferente para diferentes naciones y regiones. No obstante, cuándo y cómo cualquier región o país alcanza una próxima normalidad generalmente dependerá de cómo se comporten allí el virus y la economía y cómo respondan las personas como sociedad", citó el experto.

Luego de esto se encuentra una fase de 'pérdida de control', en el momento en el que llegó el virus al territorio y tomó a todos por sorpresa y, para finalizar, se llega a un momento en el que se buscan respuestas a la crisis de forma estructurado, con el objetivo de controlar el crecimiento del virus a través de medidas como cierres, distanciamiento social, cierre de fronteras y rastreo de contactos.

Teniendo en cuenta los momentos anteriores que han experimentado los países con la llegada del covid-19, el WEF detalló en la publicación, que podrá leer completa haciendo clic aquí, que todo esto ha llevado a registrar incertidumbres críticas que están trazando el camino de la próxima normalidad. "Más recientemente, una tercera fase de 'reapertura' ha comenzado a tomar forma a medida que los países buscan poner fin de manera segura a los cierres, estabilizar las economías y acelerar el crecimiento. En nuestro modelo, nuevamente siguiendo a Pueyo, nos referimos a esta fase como 'el baile' porque probablemente nos obligará a dar un paso rápido con la enfermedad, reabrirla y luego cerrarla para mantener las infecciones bajo control".

Lo que citó el WEF se está viendo en casos puntuales de algunos países como en el Reino Unido, junto con algunos estados de EE.UU., donde las autoridades han tenido que tomar ciertas medidas de bloqueos debido a que las curvas de infección aún no se han reducido.

Los caminos que están definiendo la normalidad de cara al futuro
En la publicación también se destaca que hay tres caminos que podrían definir el futuro de la economía. El primer escenario, el más optimista supone que las cosas van bien en su mayoría, es decir que las personas mantienen el distanciamiento social, el virus no regresa más adelante en el año, la inmunidad persiste y la política económica es efectiva. En este caso, la reapertura comienza a mediados de verano, lo que permite un camino hacia la próxima normalidad para comenzar en la primavera de 2021 y llega una vacuna que permite que la economía regrese al crecimiento.

En el segundo escenario, "el virus persiste y un resurgimiento de la segunda ola en el invierno requiere otro bloqueo, causando una recesión económica mucho más severa. Una vacuna está disponible a mediados de 2021, lo que indica la reapertura y los pasos hacia la próxima normalidad", citó el WEF en el documento.

Mientras que en el escenario más pesimista, el virus resurge en una segunda ola gigante, por lo que el bloqueo prolongado que se requiere conduce a una recesión larga y profunda con un profundo impacto social. "Sin la vacuna disponible, no llega una nueva normalidad. En cambio, surge una 'covid normal', con continuas oleadas del virus, persistente incertidumbre económica y profunda inquietud social", señaló Schwartz.

Tener en cuenta estos escenarios es clave para las empresas, ya que de esto dependerá determinar cuál es la mejor manera de reconstruir la resiliencia empresarial después de covid-19, en medio de un mundo en el que la incertidumbre ha ganado un protagonismo histórico. Sin importar el camino que defina el futuro de la normalidad, el WEF señaló que se debe diseñar un futuro mejor.

Según el documento, "inclinarse hacia la incertidumbre es una forma en que los líderes pueden prepararse para la próxima normalidad. Tenemos una oportunidad única de aprender de esta pandemia y diseñar intencionalmente un futuro mejor. Durante la crisis, ya hemos comenzado a reinventar la forma en que trabajamos, aprendemos, compramos, socializamos, operamos nuestros sistemas de salud e incluso gobernamos a través de tecnologías innovadoras que nos permiten operar de manera remota".

Para finalizar, el WEF que para lograr los cambios anteriores y consolidaros en el futuro, las empresas necesitarán apostarle a la transformación digital, una mayor apertura para lidiar con la incertidumbre y el cambio en curso. "Aquellos que experimentan esa transformación y están dispuestos a pensar creativamente y adaptarse estarán en una posición más fuerte para tener éxito en la próxima normalidad", citó WEF en la publicación.