Dentro de los registro de las primeras horas de la semana, sufrió un desplome de 7,7%, el mayor en casi cuatro años

Diario Expansión - Madrid

El virus de Wuhan ha sacudido hoy de lleno a la Bolsa del gigante asiático en su regreso a la actividad. El Shanghai Composite se ha hundido 7,72% después de permanecer más de una semana cerrada por la festividad del Nuevo Año Lunar y pese a los esfuerzos del Banco Central Chino que ha inyectado liquidez en el mercado para mitigar los efectos adversos del coronavirus en la Bolsa.

El coronavirus, que hasta ayer habíamatado a 361 personas y había infectado a otras 17.205 en más de veinte países, se ha cobrado hoy una nueva víctima. Se trata del Shanghai Composite Index (CSI) que hoy ha cerrado con un desplome del 7,72%, el mayor en cerca de cuatro años en su vuelta a la actividad tras más de una semana cerrado por la festividad del Nuevo Año Chino, este año empañada por la crisis sanitaria que ha provocado el virus de Wuhan y que ha paralizado al país.

De hecho, ayer el Banco Central de China anunció la mayor intervención del mercado en un día desde 2004: la inyección de 1,2 billones de yuanes (unos 157.000 millones de euros) en el mercado para tratar de contrarrestar los efectos adversos de esta crisis en la Bolsa.

Incluso esta Bolsa del gigante asiático tenía previsto reabrir sus puertas el pasado viernes, pero el temor a que se hundiera provocó un aplazamiento hasta hoy lunes. Coincidiendo además con la prolongación de las vacaciones por el nuevo año Chino hasta hoy, en lugar de hasta el 30 de enero para contener la propagación del coronavirus. Además, en ciudades como Shanghai, sede de centenares de multinacionales, y en toda la provincia de Hubei -epicentro del foco- las vacaciones se han dilatado hasta el día 9 para evitar que aumente la avalancha de gente que se desplaza por el país.

Pero todos los esfuerzos han sido pocos, ya que el temor de los inversores a un mayor contagio les ha llevado a vender sus títulos provocando un hundimiento del mercado que ha superado por momentos el 9%, su mayor desplome en 13 años. Finalmente la Bolsa de Shanghai ha cerrado con un batacazo del 7,72%, hasta los 2.746 puntos -su nivel más bajo desde agosto después de sufrir la mayor caída desde agosto de 2015-, con la mayor parte de los valores paralizados por haber superado el 10% de caídas, el máximo permitido.

De ahí que la Bolsa de Shanghai haya perdido hoy de un plumazo 393.000 millones de dólaresde capitalización>. Y es que si el 23 de enero, su último día de negociación, el virus de Wuhan se había cobrado 17 víctimas, el recuento hasta ayer se dispara hasta contabilizar 361 muertes. La tasa de mortalidad alcanza el 2%.

La sacudida ha sido mayor aún en el parqué de Shenzhen, la segunda Bolsa más importante de China que tiene un mayor peso de firmas tecnológicas, que a su vuelta de vacaciones se ha dejado un 8,8%. Un desplome sin precedentes desde su creación con su formato actual de 500 valores en el año 2015.

Efectos a corto plazo en las bolsas
En cualquier caso, la Comisión Reguladora de Valores de China (CSRC, por sus siglas en inglés) estima que el coronavirus sólo tendrá efectos a corto plazo en las bolsas. Unas bolsas asiáticas que la pasada semana ya vivieron su propio desplome, aunque no tan acentuado como el de la Bolsa de China, donde se encuentra el epicentro del virus.

De hecho, el Hang Seng China Enterprise de la Bolsa de Hong Kong, que se dejó 6,7% la pasada semana, hoy ha superado el bache y ha subido 0,5%. El Hang Seng también parece haber asimilado parte de los efectos del coronavirus y ha cerrado prácticamente en tablas al sumar un exiguo 0,05%. El Kospi de Séul ha tenido un comportamiento similar al ceder por la mínima y perder 0,01%.

En Japón el Nikkei de la Bolsa de Tokio, el principal parqué asiático, las caídas han alcanzado el 1,01%, hasta los 22.971 puntos, su nivel más bajo en tres meses. Estos recortes han estado en línea con los de la Bolsa de Australia que ha recortado un 1,3%.