Reino Unido abandonó formalmente la UE el pasado 31 de enero. Desde entonces Bruselas y Londres atraviesan un periodo de transición

Reuters

Reino Unido y la Unión Europea se están quedando sin tiempo para cerrar un acuerdo comercial sobre el Brexit, pero si esta semana se avanza en las conversaciones, el proceso de negociación podría extenderse, dijo el lunes ministro británico de Medio Ambiente, George Eustice.

Cuando faltan poco más de un mes para que el Reino Unido abandone definitivamente la UE, ambas partes siguen exigiendo concesiones a la otra en materia de pesca, ayuda estatal y un mecanismo que vele por el cumplimiento de los acuerdos.

“Realmente nos estamos quedando sin tiempo, esta es la semana crucial, tenemos que conseguir un avance”, dijo Eustice a la cadena Sky.

“Si esta semana se hacen progresos, y ya casi están ahí, siempre es posible extender las negociaciones”, dijo.

Reino Unido abandonó formalmente la UE el pasado 31 de enero. Desde entonces Bruselas y Londres atraviesan un periodo de transición en el cual las normas sobre comercio, viajes y negocios permanecen sin cambios.

A partir del 1 de enero de 2021, Reino Unido será tratado por la UE como un país independiente.

Las conversaciones entre el jefe negociador de la UE, Michel Barnier, y el jefe negociador británico, David Frost, continuaron el domingo. El ministro británico de Relaciones Exteriores, Dominic Raab, apuntó que se trataba de una semana muy significativa para el Brexit.

“David Frost ha dejado claro que seguimos con las negociaciones porque pensamos que hay una perspectiva de conseguir un acuerdo y, mientras lo haya, debemos perseverar”, dijo por su parte Eustice.

El ministro de Asuntos Exteriores irlandés, Simon Coveney, indicó que se podía alcanzar una acuerdo esta semana, pero que, para ello, ambas partes debían dar y recibir.

La pesca sigue siendo uno de los principales escollos.

Si bien esta actividad, por sí sola, supuso únicamente el 0,03% de la producción económica británica en 2019, se trata más de una cuestión sentimental. Muchos partidarios del Brexit consideran la pesca como un símbolo de la soberanía recuperada que debería traer consigo la salida de la UE.

Combinado con el procesamiento de pescado y mariscos, el sector representa el 0,1% del PIB del Reino Unido.