Se trata del periodista Roland Carreño, quien fue abordado por vehículos sin identificación, el partido opositor culpa al régimen

Reuters

El partido opositor venezolano Voluntad Popular denunció el martes la desaparición forzada de su coordinador operativo, el periodista Roland Carreño, y responsabilizó de su suerte al gobierno del presidente Nicolás Maduro.

Carreño estaba junto a otros dos hombres cuando fue abordado el lunes en la tarde por desconocidos en vehículos negros sin identificación, de acuerdo con mensajes de Voluntad Popular en su cuenta de Twitter y la oficina de derechos humanos de la oposición.

El caso de Carreño se produce días después de que Leopoldo López, líder del partido y uno de sus fundadores, abandonara la residencia del embajador de España en Caracas, donde permanecía como huésped desde abril del 2019, tras escapar de su detención domiciliaria.

Luego de la salida de López del país, al menos nueve personas fueron detenidas, entre ellas la cocinera, guardaespaldas y vigilantes de la residencia diplomática, todos de nacionalidad venezolana. Abogados de los detenidos dijeron que fueron puestos en libertad entre el domingo y el lunes por la policía de inteligencia o Sebin.

"Continúa desaparecido. Alertamos al mundo sobre su desaparición forzada y hacemos responsable a la dictadura de su integridad física y mental", escribió en la red social Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional, bajo control opositor, y parte de Voluntad Popular.

El Ministerio de Información y la Fiscalía General no respondieron de inmediato solicitudes de comentario sobre el caso de Carreño.

Guaidó, reconocido por decenas de países como líder legítimo de Venezuela por considerar fraudulenta la reelección de Maduro en 2018, y grupos de derechos humanos han denunciado en el pasado la llamada "puerta giratoria" en la que por cada político o activista que es liberado, otro es capturado.

López, quien estaba detenido desde el 2014, primero en una prisión militar y luego en su residencia en Caracas, fue condenado un año después a casi 14 años de prisión por promover protestas antigubernamentales.