domingo, 2 de septiembre de 2012
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Bloomberg

Antony Jenkins, el nuevo máximo responsable ejecutivo de Barclays Plc, es todo lo opuesto a su antiguo jefe: un banquero minorista, corredor de maratones y reconocido como tranquilo y de perfil bajo en comparación con el estilo intrépido de banquero de inversión de Robert Diamond.

Jenkins, de 51 años, asume en Barclays después de que el banco pagó una multa sin precedente por manipulación de tasas de interés, lo cual derivó en la renuncia de Diamond, del presidente Marcus Agius y del ex director de operaciones Jerry Del Misier. En una ruptura con el pasado, es el único máximo responsable ejecutivo de un banco universal, global que no tiene antecedentes en banca de inversión. Obtuvo el cargo luego de las dificultades que tuvo Barclays para encontrar otros candidatos adecuados.

“Jenkins representa al arquetípico máximo responsable ejecutivo inglés, considerado bastante seguro, en comparación con el banquero de inversión estadounidense agresivo que era Bob Diamond”, dijo Alan Beaney, que colabora en la gestión de 200 millones de libras (US$315 millones), incluidas acciones de Barclays, en RC Brown Investment Management Plc en Bristol, Inglaterra. “Su nombramiento indica que el banco no será tan audaz como en el pasado”.

“Soy un líder transformacional, y confío plenamente en que mi inteligencia empresarial, mi experiencia general en la banca y los conocimientos y talentos del equipo que tenemos en banca de inversión me permitirán continuar llevando a Barclays” en la dirección correcta, dijo Jenkins el viernes en una entrevista.

Del CEO rebelde al trabajador aplicado y constante
Diamond, de 61 años, que pasó a ser símbolo del exceso en el sector bancario después de llevarse una remuneración de unos 120 millones de libras desde que se incorporó al directorio en 2005, desarrolló la banca de inversión de Barclays y cuenta entre sus amigos al cantante Mick Jagger de los Rolling Stones y al golfista Phil Mickelson. Por el contrario, a Jenkins se lo conoce como un banquero de consumo con una autoridad discreta basada en el compañerismo, corredor de larga distancia que sobrevivió a sus rivales para conquistar el puesto más alto. Su mantra es “simplificación constante”.