LaLiga, con un 33% de mujeres en su comité de dirección, y el Consejo Superior de Deportes (CSD), con una cuota del 38,4%

Expansión - Madrid

Como cada 8 de marzo, el liderazgo femenino está de actualidad. Aunque hace años que ver a una mujer en puestos directivos no es noticia y se ha recorrido un gran camino, los datos también muestran que hay margen de mejora. Según recoge el informe 'Las mujeres en los Consejos de las empresas cotizadas', elaborado por Atrevia y la escuela de negocios IESE, la cuota femenina los consejos de administración del Ibex 35 es del 27%. Iberdrola (42,9%), Red Eléctrica (41,8%) y Santander (40%) ya han alcanzado el nuevo horizonte de la paridad, fijado en el 40%.

En esa línea avanza el mundo del deporte. LaLiga, con un 33% de mujeres en su comité de dirección, y el Consejo Superior de Deportes (CSD), con una cuota del 38,4% (incluida la presidencia que ocupa Irene Lozano), son referentes en la industria deportiva. ¿Y en el fútbol? En un sector tradicionalmente masculino las mujeres ganan espacio en los puestos de dirección, con paso lento pero firme. De los más de 200 consejeros que hay en LaLiga Santander, solo un 9% son mujeres. El porcentaje sube al 10% en las presidencias, con dos clubes, Leganés y Eibar, con dirección femenina.

María Victoria Pavón preside el Leganés desde 2008. Bajo su dirección, el club madrileño ha pasado de estar al borde de la desaparición a jugar en primera. ¿Por qué asumir ese riesgo? "Me motivó pensar que podíamos mejorar las cosas, hacer un proyecto solvente con el reto de subir a segunda", explica la en una entrevista con EXPANSIÓN. Su llegada a los despachos implicó un cambio de gestión, apostando por un modelo sostenible en el que primaba la necesidad de no endeudarse. "La clave fue saber qué cantidad real podíamos asumir. Vivir acordes a la realidad del club y ser conscientes de que las inversiones se harían en función de nuestra capacidad para generar ingresos". Para un club de 2ª B que se asomaba al abismo de 3ª división y arrastraba pérdidas, la austeridad era necesaria, pero no implicaba necesariamente la pérdida de competencias. "Entendimos como prioritario rodearnos de gente con muchas ganas que no primara el aspecto económico. Fuimos capaces de lograr eso en los despachos y en el campo".

Gestores al frente de los clubes
Si echamos la vista atrás y pensamos en el panorama futbolístico de finales del siglo XX, se aprecia un cambio significativo en las cúpulas de los clubes. Antes había figuras públicas con un marcado protagonismo mediático en la presidencia. Ahora hay gestores. Un cambio de rol que ha permitido diversificar los consejos de administración. "Antes los presidentes tenían mucha presencia en los medios, se convertían en personas famosas. Eso también va cambiando y ahora tenemos otro perfil. Somos gestores que no buscan una repercusión mediática en primera persona. Eso también ayuda a abirir más espacio a la mujer".

Normalidad
Cuando ella llegó a los despachos del Leganés no era muy habitual ver a una mujer en la presidencia de un club de fútbol. Diez años después, compitiendo ya en la división de honor, Pavón no es la única al frente de un club de LaLiga Santander. Amaia Gorostiza dirige desde 2016 al Eibar, un club que con ella al frente se ha convertido en caso de estudio en las escuelas de negocios. Leganés y Eibar han encontrado la estabilidad financiera con dos mujeres liderando la gestión del club, abriendo camino para que se vayan incorporando más mujeres a puestos de dirección. Un proceso lento pero progresivo que ya está cambiando la forma de ver las cosas. "Desde que llegué en 2008 ha cambiado el ruido mediático al rededor de mi persona. Antes todas las entrevistas iban enfocadas a eso y ahora no. Se le ha dado normalidad. Ya no es una novedad que la presidenta del Leganés o del Eibar estén ahí. Antes todo estaba enfocado a que fuera una mujer y eso ha cambiado. Conseguir eso ya es un gran avance", valora Pavón.

Igualdad

Con ella al frente, la cuota de paridad en el consejo del Leganés es del 20%,solo superada por el Athletic de Bilbao (23%) y el Eibar (27%). Cuestionada por la necesidad de aumentar la presencia de mujeres en puestos de dirección ella aboga por la normalidad. "No es que se necesiten más mujeres en puestos de responsabilidad en la industria del fútbol, se trata simplemente de darle normalidad. Si queremos luchar por la igualdad y cambiar algunos conceptos, para afrontar cuestiones como la violencia de género, tenemos que empezar por entender que la capacitación es la misma. Ese es el mensaje que debemos dar a las nuevas generaciones. Que vean que la mujer puede optar a puestos de responsabilidad porque está tan capacitada como el hombre para dirigir, ya sea un club o una empresa".

Mujer y deporte
El cambio de mentalidad que desde hace décadas ha empujado a las mujeres a practicar deporte también les ha abierto puertas de la alta dirección. "El mundo del fútbol ha sido muy masculino durante muchos años porque las propias mujeres nunca hemos tenido esa inquietud. Por cómo estaba organizada la sociedad, por el rol que se le daba a la mujer, no nos planteábamos el fútbol como un lugar de acción. Vivíamos el deporte en un segundo plano. Eso generó un retraso que está cambiando muy rápido. Ahora la mujer practica deporte en proporción similar al hombre, ya no tenemos el rol que teníamos antes de sacrificar la vida laboral por la familia. Todo eso va cambiando a pasos agigantados y es habitual que cada vez haya más mujeres en todos los ámbitos del deporte".

Maternidad
La incorporación de la mujer al mercado laboral ha supuesto, a la larga, un reparto de las tareas domésticas. Esa redistribución de responsabilidades ha facilitado el ascenso de la mujer a puestos directivos, cargos que exigen mayor dedicación y pasar la mayor parte del tiempo trabajando. El desafío de compaginar maternidad y carrera profesional ha sido posible gracias al cambio de roles que hombres y mujeres han ido asumiendo. "La maternidad es importantísima, pero es algo que nos ha limitado de cara al mercado laboral. Siempre hemos sido responsables de esa faceta de nuestra vida y muchas veces se ha sacrificado el plano profesional. Por la educación recibida y porque la sociedad así nos los exigía, esa era nuestra misión. Lógicamente eso ya no es así y ha cambiado en un amplio porcentaje. Ahora hombres y mujeres comparten las tareas del hogar y nosottas podemos optar a cualquier puesto de trabajo. Ya no tenemos ese rol que la sociedad nos había impuesto y todo se ve de otra manera. Estamos dando grandes pasos en todos los aspectos. Ya solo es cuestión de tiempo. Si dentro de diez años volviéramos a hablar de esto, la realidad de 2030 no tendrá nada que ver con la de ahora".