La entidad señala que se deben buscar alternativas para frenar el contagio que puedan implicar menos costos económicos

Laura Sofía Solórzano C - lsolorzano@larepublica.com.co

No pasaron muchos meses para que el covid-19 se convirtiera en pandemia, lo que obligó a los gobiernos del mundo, en un esfuerzo por frenar el contagio, a implementar medidas de aislamiento, cuarentenas obligatorias y bloqueos. Sin embargo, estas herramientas causaron grandes problemas para la mayoría de los sectores, dejando una crisis económica sin precedentes.

Al respecto, el Fondo Monetario Internacional (FMI) emitió su informe "El gran cierre: diseccionando el efecto económico", en él la entidad señala que un punto importante es reducir las infecciones.

Dice que si bien los bloqueos dejan costos económicos a corto plazo, estos podrían compensarse con un crecimiento fuerte a mediano o largo plazo e incluso una recuperación más rápida. Mientras que no frenar los contagios también tendría graves consecuencias económicas y podría suponer la necesidad de medidas más prolongadas.

Adicionalmente, el FMI sugiere que los gobiernos de cada país tienen que buscar más medidas alternativas que ayuden a contener el virus, como realizar un mayor número de pruebas o promover el uso de tapabocas, ya que además de ayudar, tienen un menor costo económico en el corto plazo.

El informe resalta que la crisis actual no dejó a ningún país por fuera, por el contrario, causó fuertes caídas del PIB en todas las economías, las avanzadas, los mercados emergentes y en desarrollo. Resultado de los cierres globales.

Entre los elementos que se vieron afectados está el consumo, que presentó una caída importante, las ventas de retail, la manufactura y la producción, además de un aumento en el tasa de desempleo. El FMI señala que los países con restricciones más estrictas también presentaron contracciones económicas más agudas.

Un factor que pudo influir en los cierres más o menos prolongados habría sido la actuación de la gente; por ejemplo, en las economías avanzadas, las cifras del FMI muestran que la movilidad se redujo casi 11% como resultado de medidas voluntarias de distanciamiento social, mientras que en los países de menores ingresos el porcentaje habría sido de 3%.

Esto en parte, por la facilidad que tendrían los actores de estas economías para quedarse en casa y continuar con sus trabajos habituales con ayuda de la digitalización, herramienta que no es posible para trabajadores en economías con menores ingresos.

Para el FMI esto daría un indicio de que los países que pudieron afrontar de forma más controlada los bloqueos y toman sus propias medidas de precaución para evitar los contagios, también podrán resistir con mayor facilidad a los impactos económicos actuales y futuros.

Finalmente, la entidad señala que además de tener presente las consecuencias económicas de la crisis, habrá que fijarse en otras problemáticas que se incrementarán como las perdidas de aprendizaje y la salud mental de los ciudadanos que pueden representar otro tipo de impactos para la sociedad.