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Si las emisiones de gases efecto invernadero no caen de 7,6% entre los años 2020 y 2030, los países no alcanzarán el objetivo de limitar el aumento de temperatura

María Alejandra Ruiz Rico - mruiz@larepublica.com.co

Según el más reciente informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Unep) lanzado en Ginebra, las emisiones globales de gases de efecto invernadero de los países deben reducirse 7,6% cada año entre 2020 y 2030 para que el mundo logre frenar el calentamiento global.

Y la advertencia no queda ahí. La ONU aseguró que para 2030, las naciones deben reducir a la mitad sus niveles de contaminación de 2018 y así cumplir con el objetivo del Acuerdo de París de limitar el calentamiento a 1,5 grados centígrados. La razón es que las emisiones globales han aumentado aproximadamente 1,5% al año en la última década, con un estancamiento entre 2014 y 2016.

Según el organismo, las políticas actuales podrían conducir a 60.000 millones de toneladas métricas de contaminación climática en 2030, una cifra que debe ser de 25.000 millones de toneladas si se quieren lograr las metas.

LOS CONTRASTES

  • Ricardo AbelloProfesor de Derecho Internacional de la Universidad del Rosario

    “Mientras los estados no se pongan de acuerdo para establecer unos parámetros para limitar las emisiones de efecto invernadero, el mundo se seguirá calentando por encima de lo sostenible”.

  • Lina Muñoz ÁvilaDir. Esp. y Maestría en Derecho y Gestión Ambiental U. del Rosario

    “La ambición de los países debe reflejarse en una apuesta gradual y progresiva en una transición justa que implique medidas como descarbonizar sus matrices energéticas y otras metas”

“Este informe de la Unep reitera lo que los científicos expertos del Ipcc también han expresado durante los últimos años y es que la vida de los seres humanos y de las demás especies en la tierra, tal y como la conocemos hoy, está en un peligro cada vez más latente debido al aumento de la temperatura en la tierra producido por los gases efecto invernadero que generan los diferentes sectores económicos en los países”, dijo Lina Muñoz Ávila, directora de la Especialización y de la Maestría en Derecho y Gestión Ambiental de la Universidad del Rosario.

Además de las advertencias hechas, el informe también reveló un dato clave en la responsabilidad de reducir el cambio climático: las grandes economías del G-20 representan el 78% de las emisiones, pero solo diez de ellas están en camino de cumplir los planes suscritos, China y la Unión Europea colectivamente, así como Francia, Gran Bretaña, Alemania, Italia, India, México, Rusia y Turquía.

Esto va en sintonía con los más recientes datos publicados por Statista, basados en el informe del Observatorio Mundial de Mercados de Energía de Capgemini, que muestran que India y China son dos de los países que más han aumentado sus emisiones de CO2 en 6,3% y 2,3%, respectivamente.

El segundo país en el mundo que más ha aumento sus emisiones de CO2 es Estados Unidos, con 3,4%.

El informe asegura que, a corto plazo, los países desarrollados tienen que reducir sus emisiones más rápido que los países en desarrollo, por razones de equidad, y porque el Acuerdo establece que las naciones de bajos ingresos aún pueden aumentar las emisiones para impulsar su economía. Sin embargo, todos necesitarán contribuir más a los efectos colectivos.

Es así como el nuevo informe presentó recomendaciones específicas para ocho países clave: Estados Unidos, Australia, Brasil, Canadá, Japón, Corea del Sur, Sudáfrica y China. Para esta última nación, por ejemplo, la sugerencia de la ONU es prohibir todas las nuevas centrales eléctricas de carbón y generar electricidad libre de carbono.

Estados Unidos debería regular las centrales eléctricas, introducir valuaciones del carbono y descarbonizar sus edificios y sistemas de transporte, indicó la ONU, pero la realidad de la política interna en este país, hace que sea poco probable. “Los cambios incrementales no serán suficientes, y existe la necesidad de una acción rápida y transformadora”, reza el informe de la ONU.

Estos cambios requerirán al menos US$1,6 billones anuales en inversión en el sector energético hasta 2050. Esto significa más de US$48 billones en total.

Además, según el organismo, en 2020 todas las naciones deben aumentar sustancialmente la ambición en sus NDC (contribuciones previstas y determinadas a nivel nacional), y dar seguimiento a las políticas y estrategias para implementarlas. Hay soluciones disponibles para hacer posible el cumplimiento de los objetivos acordados en París, pero no se están implementando a la velocidad requerida ni a una escala suficiente.

“Ha habido varios aportes de diferentes estados, entre ellos Colombia, con la opinión consultiva número 23, que se presentó ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en la que se establece por parte de la corte al contestar dicha opinión consultiva, una serie de obligaciones y de parámetros normativos que se deben seguir en aras de proteger el medio ambiente, para que todos los individuos podamos gozar de un ambiente sano y así poder establecer un calentamiento menor al que está actualmente pronosticado”, dijo Ricardo Abello, profesor de Derecho Internacional de la Universidad del Rosario.

Para limitar el aumento de temperatura, se requieren 15 gigatoneladas de CO2 equivalente menos para la meta de 2 grados centígrados y 32 gigatoneladas de CO2 equivalente menos para la meta de 1,5 grados centígrados. La ONU asegura que aún es posible limitar el cambio climático a 1,5 grados centígrados, según el informe. El ente aseguró que las soluciones son abundantes y que hay muchos esfuerzos ambiciosos de gobiernos, ciudades, empresas e inversores, y existe una mayor comprensión sobre los beneficios adicionales de la acción climática, como el aire limpio y el impulso a los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

“Medidas como luchar contra la deforestación, eliminar el uso de combustibles fósiles en el transporte, fijar impuestos al carbono e implementar subsidios a las energías renovables, son algunas de las metas a cumplo”, puntualizó Muñoz.

Los viajes de los 20 mejores futbolistas generaron 505 toneladas de CO2

Según un estudio de Andrew Welfle, de la Universidad Británica de Manchester, los equipos de fútbol deben combatir el cambio climático frenando los viajes aéreos y encontrando métodos alternativos para que sus jugadores reduzcan las emisiones de CO2. Según Reuters, los jugadores no europeos que viajan para partidos internacionales sumaron la mayor parte de las millas aéreas. Los brasileños Marquinhos (110.787 km) y Roberto Firmino (97.907 km) y Son Heung-min (88.289 km) lideraron los recorridos.