El país norteamericano espera que las naciones europeas usen otras compañías con tecnología 5G como Nokia o Samsung

Diario Expansión - Madrid

El Gobierno de Estados Unidos está presionando a los ministerios de Asuntos Económicos y Asuntos Exteriores, así como a las compañías de telecomunicaciones, para excluir por completo al gigante chino del despliegue de las nuevas redes móviles.

La guerra que libran EE.UU. y China por el control de las redes de telecomunicaciones continúa salpicando a Europa, territorio en el que el gigante chino de telecomunicaciones Huawei tiene gran presencia. Las presiones para que los países y, sobre todo, las operadoras prescindan de tecnología china se han intensificado estos días también en España. Según informa Europa Press, el secretario de Estado adjunto de EE.UU. responsable de política de información y comunicaciones cibernéticas e internacionales, Robert Strayer, se ha reunido estos días con autoridades españolas de los ministerios de Asuntos Económicos y Transformación Digital, y Asuntos Exteriores.

El Gobierno estadounidense espera que los operadores excluyan a Huawei no solo de su core (núcleo) tecnológico, sino de toda su infraestructura. El objetivo de Washington es que los países miembros usen la tecnología de compañías "de confianza" como Nokia, Ericsson o Samsung.

"Sabemos que hay proveedores seguros y de confianza con tecnología a la altura de Huawei, que son Ericsson, Nokia y Samsung. En Estados Unidos estamos usando a esas empresas para desplegar el 5G en docenas de ciudades", ha afirmado Strayer este jueves en la Embajada de Estados Unidos en Madrid.

El representante estadounidense se ha mostrado optimista con el nuevo marco normativo que aprobó Bruselas el pasado mes de enero con respecto a la ciberseguridad y el 5G. Aunque dichas reglas no están expresamente digiridas contra Huawei, plantea restricciones de acceso a determinados sectores para los proveedores considerados "de alto riesgo".

Strayer se encuentra de viaje oficial en Europa para presionar a los gobiernos a ser más estrictos con la empresa china. La semana pasada estuvo presente en la Conferencia de Seguridad de Múnich, a comienzos de semana estuvo en Portugal y estos días se encuentra en España, donde se ha reunido con el sector privado, reguladores y autoridades, entre las que se encuentran el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital y el de Asuntos Exteriores.

"En China no hay imperio de la ley, no hay un sistema judicial independiente y el Partido Comunista chino puede ordenar a un proveedor como Huawei o ZTE a que realice acciones que no están en el interés de los ciudadanos españoles o de todo el mundo", ha indicado Strayer.

Preguntado sobre la decisión de varias telecos de excluir a Huawei únicamente de la parte sensible de la red, el conocido como núcleo o core, Strayer ha especificado que no es suficiente y que Washington apuesta por eliminarla por completo de las redes, porque en las partes ajenas al núcleo "todavía se produce computación", por lo que es una fuente de "potenciales vulnerabilidades".

"No deberían ser las operadoras de telecomunicaciones las que realizan estas decisiones importantes de seguridad nacional, deberían ser los gobiernos", ha subrayado Strayer.

Por otro lado, el representante estadounidense ha afirmado que si los países deciden usar "tecnología no confiable" en sus redes 5G, eso "pondrá en peligro" la capacidad de Washington de compartir información "en el más alto nivel".

"Es una consecuencia desafortunada por el hecho de que no podemos poner nuestra información importante en riesgo de ser accedida por el Partido Comunista chino", ha agregado Strayer.

¿Riesgo sobre la ciberseguridad?
Según la teoría soportada por EE.UU. -que no ha aportado pruebas fehacientes sobre sus acusaciones- las redes de Huawei podrían incluir puertas traseras de software o hardware que permitiesen al Gobierno chino realizar un espionaje masivo de información occidental tanto de seguridad y militar como de secretos industriales o empresariales. Además, también llevan años advirtiendo -y presionando a los gobiernos europeos y a las operadoras- con la posibilidad de que mediante esas hipotéticas puertas traseras se pueda sabotear la red y provocar un parón generalizado en la economía. Huawei desmiente tajantemente todas estas acusaciones y ha reiterado en numerosas ocasiones que no está al servicio del Gobierno chino.

Las presiones están teniendo efecto ya sobre algunas decisiones de las operadoras. Vodafone anunció recientemente su decisión de paralizar la instalación de nuevos equipos de Huawei en core de su red. Del mismo modo, Telefónica habría planeado sacar a Huawei de su núcleo a medio plazo, tal y como informó Expansión.