La producción del bloque sufre la mayor caída en 16 años, según un sondeo realizado por Bloomberg

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Ecuador, uno de los miembros más pequeños de la Opep, abandonará el grupo en enero, ya que busca aumentar sus ingresos por las ventas de petróleo crudo, informó el Ministerio de Energía y Recursos Naturales del país.
Ecuador ha luchado por incrementar su producción, la cual ha mantenido alrededor de 530.000 barriles por día durante el año pasado. No puede aumentar su producción en medio de las restricciones impuestas al país como parte del acuerdo entre la Opep y sus aliados.

“La decisión radica en los asuntos y retos internos que debe asumir el país, relacionados a la sostenibilidad fiscal”, dijo el Ministerio en un comunicado enviado por correo electrónico. El país “continuará apoyando todos los esfuerzos que buscan estabilizar el mercado petrolero mundial”, dijo el Ministerio. Ecuador se unió a la Opep en 1972 y suspendió su participación en 1992, antes de reactivar su membresía en 2007.

Ayer también se informó que la producción de petróleo de la Opep registró la mayor caída en 16 años el mes pasado después de que un ataque a las instalaciones de energía de Arabia Saudita redujera temporalmente a la mitad la producción en el mayor exportador de crudo del mundo.

Los suministros de los 14 miembros del cartel se desplomaron en 1,59 millones de barriles al día a 28,32 millones diarios, según una encuesta de Bloomberg a responsables, datos de seguimiento de embarcaciones y estimaciones de consultores que incluyen Rystad Energy AS, JBC Energy GmbH y Energy Aspects Ltd. Es la mayor caída mensual desde que huelgas de trabajadores paralizaran brevemente la industria del petróleo de Venezuela en 2002.

La producción de Arabia Saudita cayó en 1,47 millones de barriles al día a 8,36 millones, el descenso mensual más pronunciado según los datos de Bloomberg, después de que la planta de procesamiento de Abqaiq y el yacimiento de Khurais fueran blanco de misiles y drones el 14 de septiembre. Los rebeldes hutíes de Yemen se atribuyeron la responsabilidad del ataque, de lo que el Gobierno de Estados Unidos culpó a Irán. La nación del Golfo Pérsico ha negado la participación.

Saudi Aramco ha avanzado sorprendentemente rápido en la reparación de la infraestructura dañada, y dice que ha alcanzado plenamente los niveles previos al ataque. Los precios del petróleo, que registraron un alza récord inmediatamente después del ataque, han cedido lo ganando para negociarse nuevamente cerca de US$60 el barril en Londres.