Para alinearse con la nueva demanda, la mayor aerolínea de Estados Unidos por ingresos totales bajó su capacidad internacional

Diario Financiero - Santiago

La crisis por el coronavirus, que ha envuelto a la industria de las aerolíneas, se profundizó este martes luego de que grandes empresas del sector anunciaran nuevas cancelaciones de sus vuelos, retiraron las proyecciones de ganancias que habían informado al mercado e implementaron una serie de medidas de austeridad para hacer frente a la caída de la demanda de viajes causada por el brote.

A Qantas, British Airways y Wizz Air -estas últimas dos paralizando todas sus rutas a Italia-, se sumó Delta Airlines.

En un informe presentado ante la Comisión de Mercados y Valores de Estados Unido (SEC, su sigla en inglés), la primera aerolínea estadounidense por ingresos, indicó que "además de los importantes esfuerzos en curso para proteger la salud y la seguridad de sus clientes y empleados", se están llevando a cabo "pasos adicionales para abordar el impacto financiero del brote".

El CEO de la firma, Ed Bastian, reconoció que se ha registrado una caída en la demanda a lo largo de todas las entidades, lo que ha llevado a dictar medidas para proteger la posición financiera de la empresa. "Como resultado, hemos tomado la difícil pero necesaria decisión de reducir inmediatamente la capacidad y estamos implementando iniciativas de recortes de costos y de flujo de efectivo en toda la organización", explicó

El directivo expresó que "las tendencias están cambiando rápidamente, pero estamos bien posicionados para enfrentar este desafío y estamos tomando todas las acciones para asegurar que Delta mantenga su posición de liderazgo y una sólida base financiera".

Medidas específicas

Para alinearse con la demanda esperada, Delta dijo que está reduciendo su capacidad en 15 puntos; en cuanto a la ocupación internacional la reducción es de entre 20 y 25 puntos, mientras que la doméstica cae entre 10 y 15 puntos. "La compañía continuará haciendo ajustes a la capacidad planificada a medida que cambien las tendencias de la demanda", indicó.

En el caso de América Latina -donde opera con Latam Airlines-, la reducción es de 7%, mientras que en el área del Pacífico la reducción es mucho más fuerte: de 65%.

En cuanto a los ingresos para el año fiscal 2019, el mayor impacto estará en el negocio doméstico, con un 72% comprometido, mientras que el Pacífico y Latinoamérica representan 6% y 7%, respectivamente del total.

Para el recorte de costos, la empresa tiene previsto instituir una congelación de contratación en toda la empresa y ofrecer opciones de licencia voluntaria; además de ofecer estacionamiento de aeronaves y evaluación de jubilaciones anticipadas de aeronaves antiguas.

También apuntó que la reciente disminución del precio del combustible otorga aproximadamente US$ 2 mil millones en beneficios de gastos para todo el año.

A todo ello se suma que la empresa aceptó diferir US$ 500 millones en gastos de capital, retrasar US$ 500 millones de fondos de pensiones voluntarias y suspender la recompra de acciones.