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La FM conoció el relato de otro mercenario colombiano en Ucrania, quien señaló que no solo reclutan exmilitares sino también a guerrilleros. Además, investigadora revela que los colombianos son los que más asesinan en la guerra
La guerra entre Ucrania y Rusia entró, hace unos días, en su quinto año consecutivo.
Mientras el control territorial ruso y los avances en negociaciones han sido fluctuantes e impredecibles, lo que no ha cambiado es la tendencia de que colombianos con experiencia militar tomen la difícil decisión de dejar a sus familias y sus ciudades para pelear en una guerra ajena.
Recién, la semana pasada, el Atlantic Council, uno de los centros de pensamiento más importantes sobre temas de conflicto en Estados Unidos, estimó que uno de cada cuatro soldados extranjeros enlistados en el Ejército ucraniano son colombianos.
Aunque hay reclutas de otros 64 países y las cifras no son concretas, los colombianos también son los que más mueren en combate.
Reclutamiento, ofertas e interés por los colombianos
Mucho se ha escrito sobre el dolor y tortuoso camino que tienen que pasar las familias colombianas para identificar y recuperar el cuerpo de sus padres, esposos o hijos.
También de cómo soldados y policías retirados son engañados a través de redes sociales para viajar al frente de guerra. Les ofrecen millonarios sueldos a cambio de tomar los fusiles.
"Como yo soy de una finca, mantenía trabajando. Por ahí, en las redes sociales, escuché eso, que por tal parte estaban incorporando. Entonces empecé a averiguar y por ahí conseguí unos contactos. Me contacté con los incorporadores y me mandaron a sacar el pasaporte", narró en La FM uno de los exmilitares reclutados.
Una vez superado el primer paso, llega el momento de viajar.
"Después de que saqué el pasaporte, fui a presentarme a Bogotá, y de Bogotá me llevaron para Ucrania", agregó.
Poco menos se ha analizado lo que hay detrás de una decisión tan compleja como luchar en el conflicto más mortífero del siglo.
Para entenderlo, en La FM hablamos con la autora del artículo del Atlantic Council, Erin K. McFee, investigadora senior del Centro con residencia en Kiev. Ella explica por qué los colombianos encabezan la lista de 'favoritos' de los reclutadores.
"Es por la fama que tienen los soldados colombianos mundialmente. Por la buena fama de que han sido capacitados muy bien a lo largo de sus carreras y también tienen experiencia directa en contrainsurgencia y en combate", dijo la experta.
Exmilitares y exguerrilleros, juntos en una guerra ajena
Pero no solamente los soldados retirados tienen esa experiencia.
Los reclutadores ucranianos desconocen, o simplemente pasan por alto, el hecho de que los colombianos que participan en su guerra hicieron parte de las guerrillas como el ELN o las disidencias de las Farc.
Estando en combate, todos se vuelven "hermanos" y olvidan que en territorio colombiano eran enemigos.
"Como allá es una guerra, no les importa si este fue de tal grupo o si este fue de otro, No, allá allá los reciben a todos. De todas maneras, ya después de que sean todos colombianos, pues la hermandad es muy grande y uno es como si ya lo hubiera conocido de muchos años", contó el exmilitar que pasó los últimos seis meses en combates en Ucrania.
De la guerra en Colombia, pasan a ser un solo frente y a cuidarse las espaldas unos con otros.
"Yo fui militar, pero los otros manes fueron paramilitares, otros fueron de la disidencia. Allá, después de que se diga que son colombianos, se forma un solo ejército. Entonces uno se vuelve unido. Lo que pasó acá en Colombia fue en Colombia, allá es muy diferente. Había personas que duraron 15 años en las disidencias, otros 10 años", agregó.
Entre la guerra y la falta de oportunidades: un motivo más para llegar a Ucrania
Para quienes hicieron parte del Ejército, generalmente deben pensionarse a los 18 años de haberse enlistado, según el Decreto 4433 de diciembre de 2004.
A los 40 y tantos años, la reinserción a la vida civil es complicada, no solamente por la falta de oportunidades laborales en sectores como la seguridad privada, sino por el monto de pensión. En la mayoría de los casos, tan reducido para una vida digna.
"Hay falta de oportunidades de un buen sueldo. Entonces, si tienen una oportunidad de ganar, digamos, US$1.000 al mes en Colombia, o US$5.000 en Ucrania... No es una decisión fácil porque su vida es muy arriesgada en Ucrania, pero es entendible, es lógica", explicó Erin K. McFee, autora del artículo del Atlantic Council.
Pero la decisión termina con muchos de estos colombianos en fosas comunes, de allí que sean los que más mueren en medio de este combate.
La razón, desde sus propias vivencias, es que no reciben el entrenamiento necesario y se enfrentan a un conflicto muy diferente al que se vive en Colombia.
"La diferencia es mucha, allá es una guerra. No estábamos preparados para eso y la verdad es que es muy complicado. El entrenamiento es diferente, no fue como acá en Colombia. A mí me dieron un reentrenamiento de un mes, me mandaron al frente en la frontera Rusia, pero es muy complicado porque la mayoría de los compañeros con los que yo fui, lastimosamente murieron allá", dijo el exmilitar.
Sin embargo, McFee explica que no son realmente mercenarios, pues tienen un contrato con un salario específico firmado con el Ministerio de la Defensa de Ucrania y, bajo esa figura, su participación en la guerra es completamente legal según lo establece la Convención de las Naciones Unidas de 1989 contra los mercenarios.
"Si quieren criminalizar lo que sí es un crimen, está bien, pero no para castigar a aquellos que están siguiendo las leyes internacionales, las normas internacionales. Por luchar en esa guerra bajo condiciones 100% legales, va a causar más problemas por su reintegración en la sociedad colombiana cuando vuelvan", agregó McFee.
El Gobierno colombiano, al tanto de la situación, impulsa un 'Proyecto sobre Mercenarios', el cual ya fue aprobado en último debate en el Congreso, con el cual busca frenar este reclutamiento desmedido y evitar que se sigan perdiendo vidas colombianas en medio de la guerra en Ucrania.
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