La mayor economía de América Latina no crecerá este año, frente a una proyección anterior de un crecimiento del 2,2%

Bloomberg

El Banco Central de Brasil redujo su proyección de crecimiento para 2020, lo que atribuyó tanto al impacto de la pandemia de coronavirus como a una actividad interna más débil de lo esperado en los últimos meses.

La mayor economía de América Latina no crecerá este año, frente a una proyección anterior de un crecimiento del 2,2%, según el informe trimestral que publicó el jueves la autoridad bancaria. Dicho estimado coincide con las proyecciones del Ministerio de Economía. Aunque en una encuesta semanal algunos economistas aun proyectan que el producto interno bruto se expandirá 1,48% este año, algunos bancos, entre ellos JPMorgan y Goldman Sachs, pronostican una recesión en 2020.

Datos clave

• El banco central reitera la necesidad de una política monetaria de estímulo y de nueva información económica para ayudar a guiar sus próximos pasos.

• El banco proyecta que los precios al consumidor aumentarán un 3% este año, 3,6% en 2021 y 3,8% en 2022, lo que implica una tasa de interés y moneda de referencia constante

• En otra proyección que usa los parámetros económicos de su encuesta semanal a analistas, la autoridad monetaria prevé una inflación de 2,6% en 2020, 3,2% el próximo año y 3,3% en 2022

• Los encargados de política monetaria apuntan a una inflación de 4% este año, 3,75% en 2021 y 3,5% en 2022

Más datos

• La economía global se encuentra en un período de alta incertidumbre debido al coronavirus, sostuvo la autoridad bancaria en el informe.

• El efecto del coronavirus aún no se ha materializado en los datos económicos de Brasil.

• El impacto en los servicios, incluyendo el precio de los boletos aéreos, podrá observarse a partir de los datos de inflación de mayo.

• El banco central redujo su pronóstico de inversión extranjera directa para 2020 de los US$80.000 millones proyectados anteriormente a US$60.000 millones. Los encargados de política monetaria ahora también esperan un déficit de cuenta corriente de US$41.000 millones, frente a la proyección anterior de un déficit de US$57.00 millones.