Según los datos oficiales cerca de 80% del crecimiento de la población de Canadá depende de las migraciones

Mauricio Zuluaga

Diversas estimaciones prevén que la economía canadiense caería entre 2,2% y 3,3% al final de 2020. Sin embargo, este no es el único frente, diferente al de la salud, que tendrá que atender el país del norte por cuenta de la pandemia del Covid-19. El cierre de la frontera con Estados Unidos, las restricciones al ingreso de no nacionales, y un dólar caro afectando los planes de estudio en el exterior; reduciría de manera importante la llegada de refugiados, trabajadores calificados y estudiantes. Un tema sensible, teniendo en cuenta que 80% del crecimiento poblacional de Canadá depende de la migración.

Para este año el país tiene prevista la llegada de 340.000 residentes permanentes, lo que constituye la primera fase de un plan que busca incorporar 1,1 millones personas a la población durante los próximos tres años. Ante el panorama actual dicha meta podría no cumplirse. “Es muy probable que el crecimiento de la población se desacelere este año en comparación con 2019 debido a la dificultad que la gente tendrá para ingresar al país”, advirtió Jean-François Perrault, Economista Jefe de Scotiabank.

Según datos del departamento de estadística de Canadá más de un millón de personas perdieron su empleo en el último mes. En marzo la tasa de desocupación pasó de 2,2% a 7,8%. Para algunos lo ocurrido en el mercado laboral sería argumento suficiente para suspender la llegada masiva de migrantes, sin embargo, analistas y empresarios, creen que la estrategia para aumentar la población debe continuar. “Los nuevos residentes no están solo para llenar vacantes de trabajo inmediatas. Dado que los baby boomers se jubilarán en los próximos 10 años tenemos que aumentar el nivel de inmigración”, explicó El-Assal, experto.

Además del plan migratorio contemplado por el gobierno, que básicamente se concentra en refugiados y trabajadores calificados, están los estudiantes internacionales. Según datos de la oficina de Inmigración, Refugiados y Ciudadanía de Canadá (Ircc), en 2019 esta población creció 13% en comparación con el año anterior, llevando al país a la cifra récord de 642.000 estudiantes extranjeros. En consecuencia, Canadá es hoy el tercer destino preferido entre quienes buscan formarse por fuera de sus países. La nación sólo es superada por Estados Unidos y Australia.

“Nuestra estrategia de educación internacional garantiza que Canadá se mantenga entre los principales destinos mundiales para el aprendizaje. Esto es esencial para que nuestras escuelas, estudiantes e investigadores, continúen expandiendo sus conexiones en el extranjero”, señaló James Gordon, ministro de diversificación del comercio internacional.

LOS CONTRASTES

  • Jean-François PerraultEconomista Jefe de Scotiabank

    “Es muy probable que el crecimiento de la población se desacelere este año en comparación con 2019 debido a la dificultad que la gente tendrá para ingresar al país”.

Este ‘boom’ de Canadá como destino académico es producto de la variada oferta de sus instituciones, pero, sobre todo, ha sido influenciado por la reforma al sistema migratorio. A diferencia de lo que ocurre en otros países, Canadá brinda la posibilidad de trabajar medio tiempo a quienes cursan programas de educación superior, a la vez que les permite aplicar a un permiso de trabajo de hasta tres años.

A través de estos beneficios Canadá encontró la forma de financiar la educación de sus nacionales, a la vez que el sector se convirtió en protagonista de la economía. Hoy los estudiantes internacionales pagan en promedio tres veces más por sus matrículas que los locales, y según el Ministerio de Comercio, aportan cerca de US$22.000 millones anuales al PIB, generando más de 170.000 empleos. Ahora, por cuenta de la pandemia, el número de alumnos extranjeros caería de manera considerable.

Para Canadá el Covid-19 no solo significaría la mayor contracción económica de los últimos sesenta años, sino también, un menor crecimiento poblacional.