MI SELECCIÓN DE NOTICIAS
Noticias personalizadas, de acuerdo a sus temas de interés
Colombia es séptima en prosperidad en la región según el Legatum Prosperity Index
El país ocupó el puesto 74 entre 161 economías evaluadas en el Legatum Prosperity Index, con fortalezas en salud y medio ambiente, aunque con rezagos en la calidad económica
El Legatum Prosperity Index es un instrumento de medición internacional desarrollado para evaluar el bienestar integral y el nivel de desarrollo de los países más allá de los indicadores macroeconómicos tradicionales, como el Producto Interno Bruto, PIB. En su edición de 2026, el informe analiza 161 naciones, incluida Colombia, a partir de un conjunto de 12 pilares que comprenden la seguridad, la libertad personal, la gobernanza, el capital social, las condiciones empresariales, la infraestructura, la calidad económica, las condiciones de vida, la salud, la educación y el medio ambiente natural.
Dentro de este marco de análisis global, estructurado en formato de ranking mundial, Colombia se situó en la posición 74 de la clasificación general. En el ámbito latinoamericano, este resultado ubica al país en la séptima casilla regional, por detrás de Uruguay, Chile, Argentina, Brasil, Perú y Paraguay, y por delante de México, Bolivia, Ecuador y Venezuela. A nivel de dimensiones, Colombia ocupó la posición 71 en Desarrollo, la 80 en Libertad y la 93 en Sociedad. Además, obtuvo ubicaciones específicas como el puesto 65 en Salud, el 73 en Estándar de Vida, el 88 en Educación, el 90 en Paz Civil y el 117 en Integridad Comunitaria.
El avance registrado por el país en la clasificación internacional se explica por diversos factores de carácter social, económico y metodológico, además de los cambios contextuales registrados en cada región.
Jhon Alexander Torres, gerente de Planeación de la Universidad Agustiniana y analista macroeconómico de Native Capital, explica que “los factores directos que más probablemente explican el ascenso son la reducción de la pobreza monetaria, la expansión de las coberturas en salud y educación, la recuperación pospandemia del tejido empresarial y el pilar del medio ambiente natural”.
Al analizar el comportamiento de estos componentes, se observa que la pobreza monetaria alcanzó un registro de 31,8% en 2024, acompañada por el sostenimiento de los programas de transferencias condicionadas. De igual manera, Torres resalta que Colombia mantiene indicadores sólidos en matrícula educativa y cobertura en salud, destacándose frente al promedio regional, lo que se suma al fortalecimiento de las condiciones empresariales tras las lecturas registradas entre 2020 y 2021.

No obstante, el analista también aclara que la variación en la posición responde, en parte, a la dinámica de otros países de la región. Como indica Jhon Alexander Torres, el deterioro estructural de naciones como Argentina, Haití o Venezuela genera un impacto en la posición relativa de Colombia dentro de la clasificación general, sin que dicho movimiento implique necesariamente un avance absoluto en todos los componentes del indicador.
Las bases que sostienen el desempeño de Colombia en esta medición responden a ventajas de carácter estructural que el índice reconoce de manera constante. De acuerdo con el análisis de Torres, la biodiversidad y el medio ambiente natural representan una fortaleza histórica para el país dentro del indicador, la cual se complementa con la presencia de instituciones democráticas formalmente funcionales, una amplia cobertura de los servicios de salud y un tejido empresarial diversificado.
Estas variables actúan como elementos de contención que evitan caídas drásticas en el desempeño del país frente a coyunturas de desaceleración o ciclos económicos adversos. A pesar de los avances registrados en la medición general, existen áreas específicas dentro del reporte que presentan mayores vulnerabilidades. El especialista de la Universidad Agustiniana y Native Capital advierte de forma directa que “el pilar de calidad económica es el más vulnerable”, debido a un entorno macroeconómico caracterizado por una inflación de 5,84%, un déficit fiscal equivalente a 5,6% del PIB, un incremento en los niveles de deuda y la calificación de riesgo BB- otorgada por S&P.
Asimismo, Torres explica que el Legatum Prosperity Index de este año procesa las variables macroeconómicas con un rezago técnico de uno a dos años, lo que implica que el deterioro fiscal registrado durante 2025 y 2026 no se refleja en su totalidad en la edición de 2026, sino que tendrá un mayor impacto en las entregas posteriores del estudio. Por otra parte, los aspectos vinculados a la seguridad pública y al orden social continúan figurando entre los registros más bajos dentro de la estructura del informe. Al evaluar el pilar de seguridad, Torres afirma que este componente constituye el “talón de Aquiles histórico” de Colombia, debido a la persistencia de tasas de homicidio elevadas frente a otros países de la región, así como a la presencia de distintos grupos armados ilegales en diversos territorios del país.
En el contexto del diseño de políticas públicas y de la atracción de inversiones, los datos consolidados por el índice sirven como un diagnóstico de la estructura social e institucional del país, al identificar los sectores que requieren una intervención técnica prioritaria para fortalecer las instituciones en el largo plazo. Bajo esta perspectiva, los resultados de la edición 2026 del Legatum Prosperity Index reflejan un panorama mixto para Colombia, en el que conviven recuperaciones puntuales en el entorno social y empresarial con fragilidades macroeconómicas e históricas, así como fortalezas institucionales y económicas que aún tienen margen de mejora.
El monitoreo continuo de estas variables es fundamental para evaluar el desarrollo nacional y la efectividad de las intervenciones del Estado en el mediano y largo plazo. El valor de este tipo de instrumentos radica en su capacidad para ofrecer un diagnóstico detallado de las fortalezas y debilidades de la estructura pública, económica y social de un país.
En el top del ranking global de 2026, Suiza pasó a ocupar el primer lugar del mundo, subiendo desde el puesto seis que tenía en 2025, seguida por países como Noruega, Irlanda, Dinamarca y Finlandia. Este cambio en la cima se debió a un ajuste en la forma de medir del informe, que ahora baja a las naciones con descuidos serios en alguna área y premia el equilibrio total. En América Latina, Uruguay se consolidó como el líder regional de la prosperidad, así superando a otros países del continente como Argentina, Chile, Costa Rica, Brasil y Paraguay.
La confianza empresarial avanzó en julio, luego de mantenerse sin cambios en junio, con lo que registró apenas su segundo incremento
Hasta ahora, Estados Unidos no ha logrado obligar a Irán a renunciar a su control sobre la vía navegable, lo que ha subido el precio del brent
Con esta adquisición, se espera que la transacción se cierre en el segundo trimestre fiscal de 2027, según un comunicado emitido el lunes