Se aprobó un paquete de ayuda para el coronavirus de US$892.000 millones con el objetivo de estimular a la economía del país

Reuters

La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó el lunes un paquete de ayuda para el coronavirus de US$892.000 millones con el objetivo de estimular a la economía del país de los daños de la pandemia, despejando el camino para su paso por el Senado.

En otra votación, la Cámara aprobó el gasto de US$1,4 billones que mantendrán al gobierno de Estados Unidos financiado por un año más, que también pasará al Senado para su consideración.

El paquete de ayuda, que se convertirá el ley si es aprobado por el Senado y promulgado por el presidente Donald Trump, incluye pagos de US$600 para la mayoría de los estadounidenses, así como abonos adicionales para personas que se quedaron sin empleo durante la pandemia del covid-19, justo cuando una ronda mayor de beneficios expirará el sábado.

La presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi, instó a los legisladores a apoyar el proyecto de alivio pero se quejó de que no incluía la ayuda directa para los gobiernos estatales y locales que los demócratas habían solicitado. Dijo que volverían a intentarlo el próximo año después de que el presidente electo Joe Biden asuma el cargo.

Más temprano, el líder de la mayoría en el Senado, Mitch McConnell, dijo a periodistas en el Capitolio que la aprobación de la legislación en el Senado "probablemente será tarde, pero vamos a terminar esta noche".

El proyecto que también permitirá un gasto de 1,4 billones de dólares que financiará la actividad del Gobierno estadounidense hasta septiembre de 2021, seguramente será la última gran ley del actual Congreso antes de la renovación del 3 de enero.

Tiene un costo neto de aproximadamente US$350.000 millones para el alivio del coronavirus, dijo McConnell, quien agregó que más de 500.000 millones en fondos provienen de dinero no gastado que el Congreso había autorizado.

El paquete de estímulo, la primera ayuda aprobada por el Congreso desde los primeros meses del año, llega en un momento en que la pandemia se acelera en Estados Unidos, infectando a más de 214.000 personas al día y ralentizando la recuperación económica. Más de 317.000 estadounidenses han muerto hasta la fecha.

La legislación también amplía un programa de préstamos para pequeñas empresas en aproximadamente 284.000 millones de dólares y dirige el dinero a escuelas, aerolíneas y distribución de vacunas, entre otros.

El programa de préstamos y subvenciones para pequeñas empresas excluiría de la elegibilidad a las empresas que cotizan en bolsa.

Ayuda a gobiernos locales e individuos

Los gobiernos estatales y locales, que afrontan problemas para pagar la distribución de las vacunas contra el covid-19 recientemente aprobadas, recibirían US$8.750 millones de Washington, de los cuales 300 millones se destinarán a vacunaciones en poblaciones minoritarias y de alto riesgo.

Más de US$22.000 millones se dedicarían a pruebas ampliadas, rastreo de contactos y otras actividades para controlar el coronavirus, con casi 20.000 millones en fondos para ayudar en la fabricación y adquisición de vacunas y terapias y suministros relacionados.

Para quienes tienen problemas para pagar el alquiler debido a los despidos generalizados por la pandemia, se extenderá una moratoria sobre los desalojos hasta enero y se pondrán US$25.000 millones a disposición de las familias con dificultades, según un resumen de la legislación.

El pacto, ultimado en una inusual sesión de fin de semana en el Congreso, omite las cuestiones más espinosas, como el deseo de los republicanos de un escudo de responsabilidad que proteja a los negocios de demandas relacionadas con el coronavirus y la solicitud demócrata de más financiación para gobiernos estatales y locales con problemas de caja.

Una disputa de última hora sobre los programas de préstamos de emergencia administrados por la Reserva Federal también quedó resuelta en la noche del sábado.

La medida está muy por debajo de los US$3 billones pedidos en el proyecto que aprobó la Cámara de Representantes -bajo control demócrata- en mayo, y que fue ignorado por el Senado, en manos republicanas.

La presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi, abrió el debate sobre la versión pactada vaticinando una rápida aprobación el lunes y calificándola como "un buen proyecto bipartidista".

Pese a todo, cargó contra los republicanos por bloquear una inyección mayor de fondos federales para los gobiernos estatales y locales cuyos ingresos se han reducido durante la pandemia, incluso pese a que se enfrentan a exigencias inusuales sobre sus trabajadores de salud pública y sus servicios de emergencia.

"Es un gran error", dijo Pelosi, agregando que "¿cómo es que solo tenemos US$160.000 millones para (gobiernos) estatales y locales pero nos estamos acercando a 1 billón" para un programa de préstamos y subsidios para pequeñas empresas, incluido dinero asignado más pronto en el año al Programa de Protección de Salarios.

Biden instó al Congreso a considerar más estímulos para que los convierta en ley cuando asuma el cargo el 20 de enero. "Mi mensaje para todos los que luchan en este momento es que la ayuda está en camino", dijo en un comunicado.