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La crisis del coronavirus se suma al impacto por los problemas de seguridad del 737 MAX y hace que sea más complicada la situación

Diario Expansión - Madrid

El fabricante aeronáutico Boeing planea nuevos recortes de plantilla y de producción de aviones comerciales tras anotarse unos números rojos de US$2.400 millones en el segundo trimestre por el impacto del covid en el negocio aéreo, que el grupo pronostica durará años.

Las cuentas de la compañía siguen estando lastradas por los retrasos para que su modelo más vendido, el 737 MAX, en tierra desde marzo de 2019 tras dos accidentes con cientos de víctimas, retome la actividad. Los costes asociados al modelo obligaron al grupo a provisionar US$2.500 millones en el segundo trimestre. La compañía confía en que el modelo reanude sus operaciones comerciales a finales de 2020 tras recibir el visto bueno de las autoridades de aviación, pero algunos expertos creen más probable que el regreso sea a comienzos de 2021.

Boeing anunció en abril la supresión de unos 16.000 empleos, el 10% de su plantilla global, pero ayer advirtió de que seguirá reduciendo sus costes, lo que tendrá repercusiones en su fuerza laboral. Boeing es uno de los mayores empleadores industriales de EE.UU. y la probable reducción de producción, adicional a la ya anunciada en los últimos meses, afectará a cientos de proveedores domésticos y de otros países.

Ingresos

La facturación de la compañía bajó un 25% en el segundo trimestre, hasta US$11.800 millones. La empresa estadounidense acabó junio con una liquidez superior a los US$30.000 millones, pero su deuda supera los US$60.000 millones.

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