Las órdenes de registro e incautación se llevaron a cabo en seis estados bajo la investigación liderada por Alexandre de Moraes

Bloomberg

La policía federal de Brasil atacó a aliados del presidente Jair Bolsonaro como parte de una investigación ordenada por la Corte Suprema en torno a la difusión de noticias falsas sobre miembros de la Corte.

Las órdenes de registro e incautación se llevaron a cabo en seis estados bajo la investigación liderada por el juez Alexandre de Moraes, dijo la policía en un comunicado, sin proporcionar detalles.

Entre las personas objetivo de la operación figuraban Luciano Hang, empresario propietario de la cadena de tiendas por departamentos Havan, el exlegislador federal Roberto Jefferson y un blogger, informó el sitio web G1. Los tres hombres son percibidos como aliados o partidarios de Bolsonaro.

Hang, a quien los investigadores confiscaron su computador y teléfono móvil en su casa en el estado de Santa Catarina, dijo que nunca fabricó noticias falsas.

“Queremos decir la verdad, a veces hay un hecho y muchas versiones, siempre presento mi versión de ese hecho”, dijo en una transmisión en vivo en las redes sociales esta mañana. “Es importante que seamos libres de expresarnos; Nunca he estado en contra de la Corte Suprema y eso se probará a través de mi computadoa y teléfono”.

Jefferson no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.

Es el segundo día consecutivo que los brasileños amanecen con una operación policial de alto perfil. El martes, los investigadores registraron la residencia oficial del gobernador de Río de Janeiro, Wilson Witzel, para investigar el mal uso de los fondos para combatir la pandemia de coronavirus, una acusación que el gobernador niega. Witzel, un desconocido que fue elegido en una plataforma de ley y orden muy similar a la de Bolsonaro, ahora se ha convertido en uno de los rivales más expresivos del presidente.

Bolsonaro, quien ha estado en conflicto con los gobernadores estatales por la respuesta a la pandemia de coronavirus, también está bajo investigación por un supuesto intento de influir en las investigaciones criminales.

El presidente, que niega cualquier irregularidad, ha reemplazado al jefe nacional de la policía federal y al jefe de la organización en su estado natal de Río. Los cambios en el liderazgo de la institución similares a los de la Oficina Federal de Investigaciones de Estados Unidos se produjeron tras la renuncia del exministro de Justicia Sergio Moro, quien acusó al presidente de intentar entrometerse en la institución.