La pandemia afectó el comercio internacional, pero el mercado empieza a mostrar dinamismo desde los primero días de agosto

Laura Sofía Solórzano C - lsolorzano@larepublica.com.co

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en su informe sobre el impacto del covid-19 en el comercio exterior de América Latina y el Caribe, las inversiones y la integración, encontró que el panorama no es tan negativo.

La entidad señala que para los primeros días de septiembre se observó una leve recuperación en la actividad de los principales socios económicos de la región, el movimiento sobrepasó 70%, tomando como tope la cifra alcanzada en enero de 2020.

Adicionalmente, las ventas externas de la región habrían empezado a mostrar signos de recuperación desde junio, luego de registrar las peores caídas interanuales durante abril y mayo. El BID señala que el crecimiento habría sido disímil para algunos países que registraron una atenuación de la tendencia positiva global durante los meses de julio y agosto.

Por otro lado, el informe señala que las manufacturas son las más afectadas por la crisis en el comercio entre América Latina y la Unión Europea; a julio el total de las exportaciones entre las dos regiones se habrían contraído 12,6%, en parte por la caída en las ventas de maquinaria y productos manufacturados.

En los hallazgos se encontró que los sectores menos afectados fueron el de alimentos, bebidas, tabaco y las materias primas. México fue el que presentó un mayor impacto con una reducción de 23,7% en sus exportaciones.

"A raíz de que durante casi 90 días la economía mexicana estuvo un 70% cerrada, el comercio exterior tuvo una fuerte caída, esto provocó que las principales empresas exportadoras tuvieran un paro en su producción", comentó Ignacio Martínez, coordinador del Laboratorio de Análisis en Comercio, Economía y Negocios de la Universidad Nacional Autónoma de México.

La industria automotriz muestra pequeños signos de recuperación en los principales países productores de la región: Argentina, Brasil y México, en el porcentaje de ventas externas y de producción. Sin embargo, las cifras continúan con variaciones negativas por debajo de -10%.

La inversión extranjera directa también se vio afectada, para el caso de México, Colombia, Brasil y Chile se registró una disminución interanual de 23%. Para México la cifra fue de 11%; Chile, 19%; Brasil, 27% y Colombia con el mayor porcentaje obtuvo 36%.

Mateo Rivera de Estudios Económicos y Competitividad de la Cámara de Comercio de Manizales por Caldas (Cmpc) señaló que al impacto de la pandemia se le podría sumar otro desafío derivado de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China.

"Puede ser positivo en el sentido de que se podrían aprovechar las oportunidades en el mercado estadounidense y chino ante una eventual ruptura de las relaciones comerciales. Sin embargo, es fundamental tener presente que la guerra comercial podría traer unas implicaciones negativas como, por ejemplo, un mayor uso del proteccionismo arancelario y falta de garantías en cuanto a la normativa que rige el comercio internacional", añadió Rivera.

A nivel global el BID señala que el sector agrícola se vio beneficiado con la coyuntura actual, pues según cifras de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde), durante los primeros meses del año más de 35 países y la Unión Europea implementaron medidas de apoyo al sector agroalimentario. Una tendencia que ha venido creciendo desde la crisis de 2008.

Además, los procesos de integración también continuarían avanzando, entre los pasos más significativos que implican países de la región están el Acuerdo de Asociación de Economía Digital, que firmaron Nueva Zelanda, Chile y Singapur, con el que se impulsaría el comercio digital sostenible.