Fecha:
febrero 19 de 2020
Lugar:
Club El Nogal - Gran Salón (Carrera 7 #78-96)
Ciudad:
Bogotá

Hora: 8:00 a.m. - 12: 30 p.m.

De acuerdo con la Agencia Internacional de Energía (IEA) en su reporte Status of Power System Transformation (IEA, 2019), los mercados eléctricos se han ido ajustando como resultado de: el aprovechamiento de recursos variables como las energías eólicas y solares a bajo costo; el despliegue de recursos descentralizados como la generación fotovoltaica y los vehículos eléctricos y la digitalización, que facilita la medición, supervisión y nuevas formas de transar la energía.

En ese sentido, se destaca la importancia que tienen los propósitos de descarbonización de las economías y la sociedad han encontrado en la electrificación limpia de los usos de la energía una clara opción para el cumplimiento de las metas trazadas.

En el reporte mencionado de la Agencia Internacional de Energía, y que es citado por la Misión de Transformación Energética se señala que la flexibilidad del sistema eléctrico, a corto, mediano y largo plazo, se ha convertido en una prioridad, con el fin de facilitar la gestión confiable y eficiente de los nuevos desarrollos tecnológicos y oportunidades de negocios, y que los responsables de la formulación de políticas, el marco regulatorio y la estructura de los mercados son personas clave para lograr aprovechar los beneficios crecientes que se deriven de estos.

De igual forma, la Misión de Transformación Energética destaca que, en Colombia, las Leyes 142 y 143 de 1994 establecieron un marco de funcionamiento para los servicios públicos y la industria eléctrica, respectivamente. La liberalización del mercado, la introducción de una formación de precios competitiva en generación, la regulación por incentivos en transmisión y distribución, y los avances institucionales han permitido contar con un suministro confiable, incluso en épocas de reducción y variación de los aportes hídricos.

No obstante, lo anterior, y dados los avances tecnológicos y de mercado que se han observado en el mundo en los últimos diez años, aún quedan esfuerzos por realizar para garantizar un suministro con precios eficientes, lograr una mayor calidad y cobertura del servicio, aumentar la resiliencia ante fenómenos climáticos y mejorar la gestión eficiente de la demanda de electricidad.

Por otro lado, vale destacar que, el Ministerio de Minas y Energía le está apostando a la transformación energética con el objetivo de consolidar un sector eficiente, confiable y sostenible de energía eléctrica. Para hacer más resiliente la matriz de generación eléctrica, el Gobierno Nacional está impulsando el aumento de la capacidad instalada de energías renovables

En términos de generación, la meta inicial es pasar de 50 megavatios de capacidad instalada a por lo menos 1.500 megavatios en fuentes no convencionales de energías renovables, lo cual representa inversiones estimadas entre US$1.300 y US$1.800 millones y una reducción aproximada de tres millones de toneladas de CO2, equivalente a la siembra de 6 millones de árboles.