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Entidades como AV Villas, Banco de Bogotá, Davibank y Banco Falabella tienen un sistema de devolución de dinero por comprar gasolina con tarjeta de crédito
El cashback por la compra de gasolina a través de tarjetas de crédito puede ser una buena opción para ahorrar algo de dinero, especialmente con los últimos aumentos a los combustibles decretados por el Gobierno Nacional. Los bancos ofrecen una devolución de hasta 10% de dinero por usar sus plásticos para este fin. Entre las entidades que ofrecen los beneficios están AV Villas, Banco de Bogotá, DaviBank y Banco Falabella.
AV Villas, por ejemplo, tiene una alianza con CarroYa y Mastercard, a través de la cual lanzaron la Tarjeta de Crédito CarroYa, una solución que otorga a los conductores del país ciertos beneficios y recompensas en todo el ecosistema que compone la movilidad de los conductores.
Entre las principales características del producto está un cashback de 10% por compras de gasolina en cualquier estación de servicio del país. La persona no pagará cuota de manejo durante el primer año de uso.

Gerardo Hernández Correa, presidente de Banco AV Villas, aseguró que “este medio de pago está diseñado para los propietarios de vehículos a gasolina que hacen de su automóvil una herramienta fundamental en su día a día”. Agregó que con la tarjeta se busca acompañar a las personas con beneficios relacionados con la movilidad, que van desde el abastecimiento de gasolina hasta servicios como peajes, mantenimientos y viajes por carretera.
Otra de las entidades que ofrece beneficios de cashback es Banco de Bogotá, con su tarjeta de crédito Biomax Clásica, con la cual se recibe una devolución de dinero de hasta 10% por tanquear el vehículo los fines de semana y de 5% por hacerlo de lunes a viernes. La persona interesada tiene un cupo máximo de $3,5 millones y uno mínimo de $500.000.
Otra de las opciones del mercado es el producto ofrecido por DaviBank. La tarjeta de crédito ViveTerpel DaviBank utiliza el sistema de puntos para redimir en gasolina o millas. El usuario recibe hasta $50.000 en gasolina por la activación de la tarjeta; además, tendrá acceso a la red de estaciones de gasolina más grande de Colombia. Al tanquear con la tarjeta, el banco permite acumular puntos con las compras para redimirlos en combustible para el carro o la moto. Asimismo, hay asistencias como servicio de grúa o carro taller. La tarjeta también tiene asistencias internacionales, según la franquicia de Mastercard de la tarjeta.
El banco ofrece dos plásticos de este tipo: la tarjeta ViveTerpel Clásica y ViveTerpel Oro. Con la primera, hay un cupo desde $600.000 hasta $4 millones, así como una asistencia de grúa para moto o carro. Por compras superiores a $1,5 millones durante los primeros tres meses, se reciben puntos de bienvenida. La segunda tiene un cupo de más de $4 millones y, por compras de $3 millones durante los primeros meses, se otorgan puntos de bienvenida.
Banco Falabella tiene su servicio Club Gasolina CMR. El servicio ofrece un retorno de 10% de cashback en compras en gasolineras o restaurantes. El monto máximo de la devolución es de $50.000 mensuales, alrededor de $600.000 al año.
“Los Clubes CMR Banco Falabella son un programa de suscripción exclusivo para la Tarjeta CMR, que te devuelve dinero (cashback) por tus pagos o compras en cualquier gasolinera”, se puede leer en la página web de la entidad.
Jairo Andrés Uribe Rodríguez, fundador de Planeación Financiera Colombia, aseguró que las tarjetas de crédito que ofrecen cashback en gasolina pueden ser una herramienta para optimizar las finanzas personales, sobre todo para las personas que utilizan sus vehículos recurrentemente.
“Debe ser una herramienta de optimización y no una excusa para incrementar el consumo. El cashback debe verse como una recompensa por el gasto que la persona ya tenía contemplado dentro de su presupuesto, no como un incentivo para gastar más”, dijo el experto. La clave es evaluar si el cashback genera verdaderamente un beneficio o se convierte en una carga financiera.
Las personas no los perciben como una "fuga de dinero", sino como recompensas o gestos de bienestar para romper la rutina
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