Solo uno de cada 10 carros usados se financia por lo que hay potencial de crecimiento

Laura Fernanda Bolaños R. - lbolaños@larepublica.com.co

No tener la necesidad de llenar papeles e ir a una oficina para la aprobación de créditos es la meta que busca alcanzar Finandina, que apuesta por un modelo 100% digital, sin dejar en el olvido a los tradicionalistas. Orlando Forero, gerente del Banco Finandina, manifestó en Inside LR los avances en este proceso, las apuestas en el financiamiento de autos y los retos del sistema para hacer crecer el mercado.

¿Cómo le fue a la entidad en el primer semestre y cómo cerrarán el año?
Este ha sido un buen año, y yo lo mido con tres indicadores. El primero es que el proceso de transformación digital ha sido exitoso, en este momento hemos lanzado al mercado los productos digitales del año y ya tenemos más de 3.000 clientes con $50.000 millones de créditos entregados de forma digital.

En estos, el cliente solicita su crédito, envía sus papeles por WhatsApp y firma digitalmente. Con esto vamos creciendo por encima de la industria. A una tasa de 10% en un sector que venía un poco frenado y eso nos pone en una mejor cuota de mercado. Y el tercer punto son los indicadores de calidad que se vienen desempeñando bien.

¿Cuáles son los nuevos productos que han lanzado?
Créditos desde $3 millones hasta $100 millones en minutos. Lanzamos la tarjeta de crédito virtual, con la que ya tenemos 2.000 clientes. También la cuenta de ahorros flexidigital, que es una cuenta gratis para hacer retiros en todos los cajeros a nivel nacional de todas las redes.

¿Qué tan rentable es el financiamiento de vehículos?
El negocio de financiamiento es rentable y por eso todas las entidades estamos ahí. No obstante, podría ser un negocio que genere más inclusión. Sin embargo, la rentabilidad tiene tres problemas. Uno, la velocidad a la que recuperamos. Un país que fomente la cultura de no pago va en contra de las personas que no tienen acceso al crédito. En Colombia ejecutar una garantía tiene costos ocultos como por ejemplo que un proceso ejecutivo se puede demorar cuatro años o más.

Segundo, nos quedamos con unas normas de tasa de usura de hace 100 años, como cuando había tasa fija. A todos se les prestaba a 30%., y a pesar de que la estadística nos permite prestarle a un cliente según su riesgo, cuando hay una tasa de 30% sacamos del mercado a los que les podemos prestar a 40% o 50% y que no tienen acceso al mercado formal, generando que un informal le preste al 100% diario.

¿Cuál es la meta para cerrar 2018?
La meta en crecimiento es que 40% de las ventas del banco sean no presenciales. Hoy el banco tiene presencia en todo el país, y esperamos ser el primero 100% digital y/o a domicilio en la medida que los procesos físicos que obliga el sistema se vayan eliminando. Por el momento, si un cliente quiere que vayamos a recoger lo papeles, lo hacemos porque tenemos esa dualidad de trámites.

LOS CONTRASTES

  • Alfredo BarragánEspecialista en banca de la Universidad de los Andes

    “Para liberar la tasa de usura hay que capacitar más a los consumidores financieros, y si hay más educación financiera seguramente se facilitará quitarla”.

¿Las leyes benefician a las personas mala paga?
No creo. Creo que no hay un equilibrio en el estado garantista de los procesos para que el acreedor y el deudor tengan un equilibrio de protección.

Pero ¿cuántas pérdidas les genera esto a las entidades?
La pérdida al final la intermediación es una fórmula sencilla. Las entidades prestamos recursos, pero hay un costo que es cuando no nos pagan. Eso se lleva 30% del margen y se disminuye en la medida que yo sea capaz de ejecutar las garantías o recuperar el dinero más rápido.

El perfil

Orlando Forero tiene una trayectoria profesional de más de 20 años en el sector comercial y financiero, y es economista de la Universidad del Rosario. Se ha desempeñado como vicepresidente de normalización de activos en el Banco del Estado; vicepresidente de cartera central de inversiones del Banco AV Villas. También ha participado como miembro de juntas directivas en empresas del sector real y financiero, y desde mayo de 2012 es el gerente general del Banco Finandina en donde ha dirigido el proceso de transformación con el modelo de banca sin oficinas.