La EOF de abril, hecha por Fedesarrollo, nuevamente aumentó su proyección para la divisa, índice que mes a mes viene en incremento

Juan Sebastian Amaya

Durante marzo, a raíz de la llegada del Covid-19 al país y el impacto en los precios del petróleo, los colombianos vieron cómo el dólar alcanzó niveles nunca antes vistos y el día 20 del mes pasado llegó hasta $4.153,91, su precio máximo en la historia local, y alcanzó a cerrar ese mes en $4.064,81.

Sin embargo, en lo corrido de abril, la divisa viene presentando leves reducciones. Este lunes, el dólar registró una negociación promedio de $3.967,70, lo que significó una caída intradía de $5,36, que lo llevó a completar una baja de $86,84 en lo que va del mes.

Según la Encuesta de Opinión Financiera (EOF) de abril, realizada por Fedesarrollo, la proyección de los principales analistas del sector es que la tasa de cambio en Colombia termine abril en $3.900; y para los próximos tres meses, es decir, hasta julio, es que el dólar se ubique en un promedio de $3.879.

Además, el pronóstico para todo 2020 es que la divisa cierre en $3.750, cifra superior a la previsión de marzo, cuando fue de $3.500.

Un dato a resaltar de la EOF durante lo que va de este año es que, mes a mes, el pronóstico de fin de año viene presentando aumentos paulatinos, pues enero comenzó con $3.270; seguido de febrero, con $3.300; marzo, con $3.500; y abril, con la proyección actual de $3.750.

Al respecto, el director de Fedesarrollo, Luis Fernando Mejía, aseguró que, si bien estas proyecciones vienen en aumento, la coyuntura propiciada por el Covid-19 no solo afectó al peso colombiano, sino, en general, a todas las monedas latinoamericanas. También puntualizó que este nivel de la tasa de cambio no tendrá un impacto negativo en la inflación (costo de vida) por la caída en la demanda y consumo en dólares.

“En este momento el riesgo de inflación es nulo, porque al choque de oferta del Covid-19 se sumó un choque de demanda, que limita el eventual impacto inflacionario de la depreciación de la moneda. Mientras no se reactive la actividad económica, las empresas con insumos o bienes finales importados no van a poder trasladar a los compradores el aumento de sus costos de producción producto de la depreciación”, comentó el director.

La analista de renta fija de Casa de Bolsa, Mariafernanda Pulido Rivera, explicó que una de las razones por las que actualmente el dólar no materializó un alza importante en la jornada anterior a pesar de la fuerte caída en los precios del petróleo, que llevó al barril de referencia WTI a alcanzar un valor debajo de US$1 debido a la terminación de los contratos de mayo y a la sobredemanda, es que el mercado ya descontaba esa situación y esperaba ese comportamiento del crudo, que, debido a los nuevos contratos de junio, rebotará a niveles cercanos a US$20.

“Esta coyuntura ya la ha venido descontando el mercado, ya se venía hablando de esa reducción por el confinamiento mundial y el dólar lo descontó, ya se esperaba y por eso no sube”, recalcó la experta.

Sin embargo, el analista de mercados de Oanda, Edward Moya, advirtió que “las perspectivas para el crudo WTI hacen que Wall Street (Estados Unidos) esté mirando el nivel de US$30 por barril, pero este problema de vencimiento podría volver a ocurrir el próximo mes si vemos inventarios y tuberías cerca de su capacidad”.

Además, Pulido de Casa de Bolsa agregó que el mercado nacional también está monetizando los cerca de US$111 millones ($430.000 millones en promedio) que el Gobierno aprobó destinar en primera instancia el mes pasado al nuevo Fondo de Mitigación de Emergencias, creado para la atención especial de la pandemia y que contará con $6 billones (US$1.500 millones en promedio), lo que representa mayor flujo de dólares.

“Gran parte de ese dinero se comenzó a monetizar en abril y eso ayuda que las presiones alcistas no se estén dando tan fuerte. Además, vamos a ver más monetizaciones cuando el Tesoro Nacional publique cuántos dólares vendió este mes”.

El gerente de portafolio de Colfondos, Andrés Herrera, concluyó que, en efecto, el precio del dólar a corto plazo seguirá muy cerca de $4.000 y para todo el año, teniendo en cuenta las recuperaciones que vengan después de la coyuntura, es difícil que la divisa baje a menos de $3.700 o $3.800.

LOS CONTRASTES

  • Mariafernanda PulidoAnalista de Casa de Bolsa

    “Esta coyuntura en la caída del petróleo ya la ha venido descontando el mercado. Ya se venía hablando de esa reducción por el confinamiento mundial, el dólar ya descontó esa noticia, por eso no sube”.

  • Luis Fernando MejíaDirector de Fedesarrollo

    “En este momento, el riesgo de inflación por la tasa de cambio es nulo porque al choque de oferta del Covid-19 se sumó otro choque de demanda que limita el eventual impacto inflacionario de la depreciación”.

“Actualmente, la tasa de cambio se mantiene por debajo de $4.000, en línea con la recuperación del mercado de renta fija local, y la monetización de los recursos del Fondo, pero es difícil concluir que todo ha terminado y, por el contrario, es muy probable pensar que estaremos en un período de incertidumbre”, opinó Herrera.

¿Cuáles son las acciones de mayor preferencia para invertir?
En principio, frente al índice Colcap de la Bolsa de Valores de Colombia (BVC), la EOF de abril señaló que 65,9% de los analistas espera una valorización del índice en los próximos tres meses, mientras que 34,1% una desvalorización y ningún analista espera que permanezca inalterado.

Entre tanto, la acción ordinaria de Nutresa se ubicó en la primera posición de preferencia, con 40%; seguida del Grupo Energía de Bogotá (36%); las preferenciales de Bancolombia (30%); ISA y Cementos Argos, ambas con 20%.