martes, 27 de octubre de 2020

Para tomar una decisión debe tener presente temas como el presupuesto, la financiación, el tipo de vivienda y los planes a futuro

Natalia Ramírez

Comprar casa propia es una de las decisiones más importantes en la vida de las personas, por eso se recomienda contar con investigación y objetivos claros de tipo de vivienda. Así, para tomar una decisión se deben tener presentes temas como el presupuesto, la financiación, el tipo de vivienda y los planes a futuro con el fin de realizar una compra inteligente. A su vez, es importante recordar que, al comprar casa, no se debe tener en cuenta la facilidad y rapidez sino hacerlo bien.

Presupuesto: Lo primero que se debe evaluar es el presupuesto y las opciones de financiación para la compra de vivienda. Recientemente, el Gobierno expidió el decreto para otorgar subsidios a interesados en adquirir viviendas excluyentes de interés social de hasta 500 salarios mínimos ($438 millones).

En caso de disponer de tiempo para adquirir la vivienda a largo plazo entre uno a tres años, se recomienda activar alertas, estar en contacto con buscadores asistidos en línea como La Haus y mantenerse al tanto con portales especializados en proyectos en planos, nuevos proyectos al igual que elegir paquetes de acabados desde el inicio para mejor valor.

Para calcular el presupuesto de manera correcta, es necesario tener presente los ingresos mensuales, salario, entradas económicas extra y obligaciones mensuales. Para hacer estos cálculos de manera correcta, existen calculadoras automáticas que arrojan capacidad de pago mensual y costos que pueden prestar a 15 años.

Financiación: Tras tener claro el presupuesto para la primera vivienda, figuras como ahorros y cesantías son aliados. Las entidades financieras cuentan con Cuentas de Ahorro y fomento de la Construcción (AFC) que permiten generar deducciones en la declaración de retención de fuente. De igual forma, es muy importante recordar que al momento de adquirir vivienda nueva a largo plazo o entrega inmediata, se requiere 30% para la cuota inicial. En caso de no contar con el total de la cuota inicial, es posible comprar vivienda sobre planos con una cuota inicial diferida entre uno a tres años, tras recibir el inmueble, se solicita el crédito hipotecario para el 70% restante. De modo que no es indispensable contar con la totalidad de cuota inicial, ni endeudarse para la misma, además de ganar valorización al momento de recibirla.

En el punto de financiación es fundamental revisar el historial crediticio o perfil en riesgo y data crédito. De esta manera, es posible negociar en mejor medida un plazo de cuota inicial con metas alcanzables en tiempos.

Tipo de vivienda: En este punto, se debe tener en cuenta la adquisición de vivienda nueva o usada. Cuando se habla de vivienda nueva se debe legalizar la compra mediante pagos que se programan de acuerdo a lo negociado con la constructora y se firma la promesa. Previo a la entrega de la propiedad, se inician los trámites del crédito hipotecario. En caso la persona elija como primera compra de vivienda un inmueble usado, debe firmar la promesa de compra en la que estipula fecha, valor y forma de pago para concretar la venta.

Para elegir el tipo de vivienda es recomendable evaluar el potencial de crecimiento de la zona en la que se planea comprar, sus gustos y estilo de vida. Es fundamental tener presente temas como el metraje y la finalidad de la compra de vivienda, ya sea inversión o para vivir.

Planes a futuro: Al momento de comprar la primera vivienda, es clave conocer proyecciones en un mediano y largo plazo a nivel personal, de esta manera se puede elegir un inmueble estratégico.

En suma, para comprar la primera vivienda, es necesario tener presente un pensamiento inversionista y detallado con una actitud de búsqueda de acuerdo a las necesidades personales que apuntan al optimismo y la acción.