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Analizamos cuánto pesan las suscripciones en el bolsillo colombiano y cómo evitar que el entretenimiento comprometa su estabilidad financiera
En los últimos años, el panorama de entretenimiento ha dado un giro radical desplazando, casi por completo, la televisión por cable de los hogares para abrir paso a un ecosistema de plataformas de streaming que hoy dominan el tiempo libre de los hogares.
Lo que comenzó como una alternativa económica se ha transformado en un consumo masivo, donde Netflix, Disney+, HBO Max y Prime Video son los nuevos protagonistas. Sin embargo, esta transición de la televisión al streaming ha traído consigo un gasto hormiga que, aunque parezca mínimo de forma individual, al sumarse mes a mes empieza a pesar significativamente en las finanzas personales de las personas.

En el caso de Netflix, el referente del mercado, el costo mensual para el plan estándar en Colombia es de $29.900. Es importante notar que esta plataforma es la única de las grandes que no ofrece descuentos por pago anual, lo que obliga al usuario a un desembolso constante mes a mes que suma casi $360.000 al año por un solo servicio. Por su parte, Prime Video mantiene una tarifa de $24.900 mensuales, Disney+ tiene su plan estándar por $36.900 al mes, HBO Max sus planes parten desde los $13.900, con anuncios y por último Apple TV+ se sitúa en un rango de $29.900 mensuales.
Si observamos desde la perspectiva de un usuario que ha decidido estar suscrito simultáneamente a las plataformas, como Netflix con un plan estándar, +Disney con un plan premium, Max y Prime video, estaría invirtiendo en promedio $145.000 mensuales. Esta cifra no es menor, pues ya iguala o incluso supera el costo de una suscripción de televisión por cable e internet de operadores tradicionales como Claro o Movistar, cuyos planes de hogar oscilan entre los $90.000 y $160.000, dependiendo de la velocidad y el alcance del servicio.
Al llevar este calculo a largo plazo, el gasto acumulado asciende a cerca de $1.740.000 al año. Si comparamos el gasto mensual con el total de un salario mínimo actual valorado en $2.000.000, el gasto es suscripciones de plataformas de streaming representaría 7,2% del salario que recibe una persona.
Bajo esta perspectiva, la estrategia de ahorro más efectiva radica en la selección de contenidos, si un consumidor opta por conservar únicamente dos servicios esenciales, podría generar un ahorro inmediato de aproximadamente $70.000 mensuales, lo que se traduce en más de $800.000 anuales que regresan a su fondo de ahorros o se destinan a otras prioridades.
Según Camila Cárdenas, staff de auditoría en EY, estas suscripciones representan actualmente entre 5% y 10% del presupuesto mensual de un ciudadano promedio, quien suele adquirir entre tres y cinco servicios simultáneamente. Cárdenas advierte que alcanzar el tope de 10% es una alerta financiera, considerándolo como un gasto exagerado pues este mismo porcentaje es el que idealmente debería destinarse al ahorro mensual, por lo que igualar el gasto en entretenimiento con el fondo de ahorros personales evidencia un desbalance que compromete la estabilidad económica a largo plazo.
Para mitigar este impacto sin renunciar al contenido de las plataformas, la experta sugiere adoptar estrategias de economía colaborativa, como gestionar las cuentas en grupos de amigos o familiares. Esta práctica permite que el gasto de las suscripciones se reduzcan a un rango de entre 5% y 7%. Al adquirir los costos de los planes familiares, el usuario mantiene el acceso a la misma variedad de catálogos pero protege una porción mayor de sus ingresos para otras necesidades básicas o metas de inversión.
La clave no está necesariamente en eliminar el servicio, sino en optimizar la forma en que se paga, entendiendo que cada peso que se ahorra en una suscripción es un peso que fortalece el hábito del ahorro. Como bien concluye Cárdenas, el objetivo es disfrutar de la tecnología sin que esta termine costando una parte vital de nuestras finanzas, manteniendo siempre el control sobre el porcentaje que estas pantallas le cuestan al bolsillo.
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